Imagen de Maxo Benalal.

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Maxo Benalal (Madrid, 1961) es –además de diputado en el Parlament– el nuevo secretario general de la Federación de comunidades judías de España.

¿Comparte que los ataques a Palestina son autodefensa?

—Israel no ha empezado ni llevado a cabo ninguna hostilidad. Desde Gaza se han disparado unos 4.000 misiles sobre zonas habitadas de Israel, llegando incluso a Jerusalén. Lo único que ha hecho Israel ha sido destruir la mayor parte de estos misiles Aunque algunos no se pudieron derribar y causaron muertos en territorio israelí– con su escudo de protección. Asimismo, se ha hecho alguna operación puntual, como la destrucción de un edificio que era un centro de coordinación y fabricación de misiles en Gaza. Isarel avisó una hora antes del bombardeo para que se desalojara.

Este edificio también era la sede de varias agencias de comunicación.

—El problema es que Hamás usa a su propia población para evitar que les ataquen a ellos. Usan a medios y civiles para proteger sus instalaciones.

Deduzco, entonces, que estos ataques le parecen a usted proporcionados.

—Isarel tiene derecho a defenderse. Luego, hay que ver lo que se llama proporcionalidad. Si se lanzaron 4.000 misiles contra Israel, pienso que hay que ver qué hizo Isarel que no fuera proporcional: se atacó el centro neurálgico desde donde se preparaban los ataques con misiles, nada más.

¿No debería Israel cumplir las resoluciones del ONU favorables a la creación de un estado palestino?

—Isarel nunca se ha opuesto, lo que pasa es que estamos hablando de negociar con una entidad como Hamás, cuya acta de creación tiene como primer punto la destrucción de Israel. Hay un 90 % de resoluciones que se adoptan por razones políticas contra Israel, cuando países como Venezuela o Corea del Norte no tienen.

¿Qué falta para que haya paz en Oriente Medio?.

—El martes la ONU declaró a Hamás grupo terrorista. También la UE. De entrada, no se puede uno sentar a discutir con un grupo terrorista que lo primero que dice es «quiero tu muerte». Primero hay que quitar los radicalismos. Además, Israel tiene una población árabe importante. Quiero decir que no es un problema conceptual, sino de agresión y autodefensa.

¿Qué opinión le merece la posición de España?

—Ha sido históricamente antiisraelí y totalmente pro Palestina. No es para nada un Gobierno imparcial. Y no solo el Gobierno, también la prensa española, que es la más sesgada de las que yo conozco.