Terraza del restaurante Cor Barra i Taula, junto al mercado del Olivar. | Pilar Pellicer

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«Queremos una mesa para agosto, no queremos quedarnos sin sitio», dicen los clientes precavidos del restaurante Ola del Mar, en el Portitxol. Hay muchas ganas de salir ahora que la pandemia parece dar un respiro. La jefa de sala de este establecimiento, Rosa Cabot, señala que «los fines de semana se llena. Tenemos reservas para junio y julio gracias a los congresos. La gente nos llama para el mes de agosto y ya tenemos reservas todos los días de la semana».

El desayuno del hotel Maricel, considerado uno de los mejores del mundo, también cuenta con sus adeptos y a día de hoy ya no quedan plazas libres en ningún fin de semana hasta el 10 de julio. «Ya tenemos reservas para agosto», dicen.

En el Cor Barra i Taula, junto al mercado del Olivar, «cuesta mucho encontrar una mesa en fin de semana de noche. La gente encuentra los locales llenos y no tienen sitio», cuentan fuentes del restaurante de Santi Taura.

Lista de espera

Lo mismo ocurre en la terraza del hotel El Llorenç: «Llaman una hora antes para pedir mesa pero es imposible. Nos piden recomendaciones porque no saben dónde ir». Dins, el restaurante de estrella Michelin de Taura, ya tiene «reservas hasta julio, aunque lo normal sería hasta septiembre. Los mediodías de junio y julio ya están todos completos». Las ganas de salir y los aforos reducidos provocan lista de espera gastronómica.

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Rosa Cabot, jefa de sala del restaurante Ola del Mar.