Los tres juzgados de lo Contencioso con sede en Palma son competentes para toda la Comunidad Autónoma por lo que asumen una carga de trabajo que se ha multiplicado en los últimos años a pesar de las medidas de refuerzo ensayadas hasta ahora. | Redacción Local

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El colapso de los juzgados de lo Contencioso Administrativo de Baleares es casi completo. Ahora mismo, un ciudadano que quiera recurrir contra la decisión de una administración pública se encontrará con una vista dentro de mucho tiempo. Uno de los tres juzgados ya señala para noviembre de 2023, dentro de dos años y medio para celebrar vistas de algunos asuntos, lo que implica que, de esperar a ese trámite a una sentencia y a posibles recursos, un procedimiento se dilatará seguro más allá de un lustro. La situación de esta jurisdicción ha empeorado progresivamente en los últimos años.

El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Balears, Carlos Gómez, admitió en su comparecencia en el Parlament la semana pasada que el retraso en uno de ellos, el 3, lleva a que vistas que tienen que ver con nacionalidad y recursos por asuntos de extranjería, se demoraran ya a 2023. Esta situación afecta ya a otro tipo de procedimientos como reclamaciones por pensiones.

De forma reiterada, en Contencioso se ingresan más casos de los que pueden atender los tres jueces titulares. Los asuntos que entran han pasado de ser en torno a 1.600 al año hace una década a superar los 2.000 cada ejercicio. De hecho, el año pasado en plena pandemia, la entrada de causas aumentó un 4 por ciento, cuando en el resto de jurisdicciones las caídas fueron muy notables. De esta manera, aunque se resolvieron un 7 por ciento más de causas, el número de asuntos pendientes volvió a aumentar.

Ante los retrasos reiterados, el TSJIB y el Consejo General del Poder Judicial han puesto en marcha una serie de medidas de refuerzo. Cada mes se envían a la Península una serie de asuntos para que un magistrado de fuera de las Islas dicte la sentencia. Ahora mismo se intenta implantar un plan de refuerzo específico para que un juez más se incorpore a cada uno de los tres juzgados, de manera que puedan funcionar con seis magistrados y resuelvan las causas con mayor agilidad. Para este refuerzo se ha buscado la incorporación de especialistas en la materia que es bastante especializada.

Las memorias del TSJIB señalan que estos juzgados son los únicos que suponen un «problema estructural» en las Islas ya que, por sí solos son incapaces de asumir el aumento de asuntos, de hecho, la reclamación es crear un nuevo órgano de este tipo.

Ahora mismo, estos juzgados celebran vistas que se han señalado incluso en 2019 y en las agendas suman la necesidad de recolocar los juicios que tuvieron que ser suspendidos durante la pandemia. De hecho, se intenta que las partes eviten la celebración de vista oral para intentar reducir la carga agilizar los asuntos de forma documental.

Entre los más lentos en resolver de su jurisdicción en toda España

Las estadísticas del Consejo General del Poder Judicial señalaban que los juzgados de lo Contencioso de Balears eran los más lentos en resolver de todos los de esta jurisdicción en España. El cálculo establecía que la duración media de los procedimientos se situaban en 14,3 meses, cuando la media nacional superaba por poco los nueve meses. Esa situación también afectaba a los juzgados de lo Social, que están pendientes de la apertura de uno nuevo.