Un momento del simulacro. | A. Sepúlveda

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Medio centenar de trabajadores de los cuerpos de emergencias de Baleares y la Unidad Militar de Emergencias (UME) han realizado este jueves un simulacro conjunto de un gran incendio forestal en Mallorca como ejercicio de preparación para asegurar la coordinación entre los diferentes organismos.

El ejercicio se ha organizado ante la proximidad de la temporada de riesgo de incendios forestales y han participado personal de emergencias y del III Batallón de la UME, que han simulado trabajar en la extinción de un incendio forestal de nivel 2, con afección de viviendas o personas de magnitud grave, ha informado el Govern en una nota.

Han puesto en práctica los procedimientos de activación y desactivación de los distintos organismos y servicios; el planteamiento y la toma de decisiones de los distintos puestos de mando ante situaciones como la evacuación de un gran número de afectados, la atención a los mismos y el rescate y el traslado de víctimas.

La consellera de Presidencia, Función Pública e Igualdad, Mercedes Garrido, ha seguido de cerca el desarrollo del simulacro y ha destacado que este tipo de ejercicios favorecen que las islas estén «siempre preparadas para que se puedan evitar catástrofes y salvar vidas y el medio natural, desde una coordinación máxima entre todos los cuerpos de emergencias».

El ejercicio ha tenido lugar en las instalaciones del Govern en Son Banya, con personal de las direcciones generales de Emergencias e Interior, y de Espacios Naturales y Biodiversidad, del 112, el Instituto Balear de la Naturaleza (Ibanat), los Bomberos de Palma y del Consell de Mallorca, del SAMU 061 y de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), de la UME, de la Comandancia General de Baleares, de la Guardia Civil y de Protección Civil, así como de Red Eléctrica Española y Endesa.

El Govern ha recordado que la clasificación de los incendios forestales se establece en función de las condiciones topográficas de la zona del incendio, la extensión y las características de las masas forestales amenazadas, las condiciones del medio físico y las infraestructuras (cortafuegos, red viaria, reservas y puntos de agua), las condiciones meteorológicas imperantes, y el potencial peligro para las personas.