Las terrazas abrirán cada día, desde este domingo, hasta las 22.30. | T. Ayuga

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Se empieza a ver la luz al final del túnel. Baleares avanza «hacia la superación de la pandemia y la reactivación económica». Así lo expresó este viernes la presidenta del Govern, Francina Armengol, quien compareció para dar cuenta de las medidas para frenar la propagación de la COVID-19 aprobadas en Consell de Govern, que entrarán en vigor este domingo y representan «entrar en la fase final» de la desescalada.

Se flexibilizan buena parte de las medidas en vigor y se propicia la actividad en el exterior. Así, las terrazas de bares y restaurantes podrán permanecer abiertas desde las 6:00 hasta las 22:30 horas sin interrupciones todos los días de la semana desde este domingo. La ocupación de las mesas sigue limitada a cuatro personas sin máximo de núcleos de convivencia. Además, a partir del domingo 23 de mayo se reabrirán los interiores con un aforo del 50 %.

Pese a la presión por parte del sector de abrir los interiores de forma inmediata, el jueves a última hora de la noche se alcanzó un acuerdo con CAEB Restauración en este sentido. La medida contó con el visto bueno de las patronales CAEB y PIME Balears, así como de los sindicatos CCOO y UGT, con quienes se acabaron de consensuar durante la mañana de este viernes las flexibilizaciones en el marco de la Mesa de Diálogo Social.

Exterior
Además de en la restauración, desde este domingo se suavizan otras restricciones y se fomenta, sobre todo, la actividad en el exterior. Se amplía, también, el horario del comercio no esencial, que en lugar de las 21:00 horas, podrá cerrar una hora más tarde. El aforo en los gimnasios pasa del 30 % al 50 %, al igual que en las academias de baile, donde se podrán juntar hasta 15 personas.

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En el ámbito del deporte, la cultura y los congresos se amplían los aforos, aunque prevalece la distancia de seguridad, sobre todo en el interior. En este aspecto, la presidenta insistió en el elevado riesgo que suponen los espacios cerrados, especialmente por la alta presencia de la cepa británica en las Islas. «Un solo contagiado en el interior puede trasmitir el virus al resto», advirtió.

Pese a que el domingo finaliza el estado de alarma, las medidas amparadas bajo este paraguas jurídico seguirán vigentes en Baleares, ya que el Govern cuenta con el aval del Tribunal Superior de Justicia. Se mantiene el toque de queda a las 23:00 horas, el límite de personas hasta un máximo de seis en las reuniones sociales y familiares; y la obligatoriedad de entrar en Balears con una PCR negativa desde cualquier otra comunidad.

Todas las medidas estarán vigentes los próximos 15 días, cuando se prevé un nuevo avance en la desescalada. Sin embargo, Armengol ya adelantó que podría volver a pedir el aval de la Justicia para mantener el toque de queda hasta principios de junio, cuando prevé «la vuelta a la normalidad».

Fases
La presidenta se refirió a tres fases de desescalada, la primera de las cuales entra en vigor mañana; la segunda, el 23 de mayo; y, finalmente, el 6 de junio, con la recuperación de la normalidad. Eso sí, las mascarillas y la distancia de seguridad seguirán.

Este avance en la desescalada es posible porque la vacunación se acelerará de forma importante durante el mes de mayo. «Nos permite seguir reabriendo con seguridad», dijo Armengol, quien insistió en la importancia de llegar a junio con una buena situación epidemiológica para tener temporada turística.

Precisamente salvar la temporada ha sido uno de los mantras del Ejecutivo autonómico, que ha contado con el apoyo de los agentes sociales. Coincidieron en recordar que las Islas fijaron una estrategia a finales de 2020, que se ha seguido y ha funcionado. «Las cifras la avalan», dijo Armengol, quien destacó, orgullosa, que Balears es una de las regiones de Europa con la tasa de mortalidad más baja y con una de las mejores incidencias de contagios, estabilizada entorno a los 60 casos por 100.000 habitantes en los últimos 14 días.

Mantener esta tendencia «es clave» ahora que los países europeos deciden sus estrategias de cara a los viajes de ocio para este verano. Como se destacó, están en juego 200.000 empleos de trabajadores vinculados al sector turístico.

Aunque la presidenta auguró que «esta pesadilla se está acabando», hizo una llamada a la responsabilidad, especialmente de los más jóvenes. «Hay casos graves en las UCI y pido un plus de rigor».

Por otra parte, el Consell de Govern aprobó ayer un decreto ley que modifica la Ley de Salud Pública que se tramitará en el Parlament. Establece un precio máximo para las PCR y los test de antígenos, fija un régimen sancionador para hacer frente a los incumplimientos de las normas sanitarias, y recoge las medidas avaladas por el estado de alarma. Sin embargo, su aplicación dependerá siempre del aval de la Justicia.