Cabra en la zona de la Victòria, en Alcúdia. | Jonas M.

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El Col·legi d'Enginyers Forestals de Baleares ha manifestado su total desacuerdo con el experto Jordi Bartolomé, del Departament de Ciència de l’Animal i dels Aliments de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), quien recientemente en Ultima Hora manifestó que «la obsesión por eliminar cabras de las zonas forestales es un error».

Los ingenieros forestales de las Islas están en desacuerdo con el doctor Bartolomé en varios aspectos técnicos que han puesto de manifiesto a través de un hilo en Twitter, una serie de publicaciones con las que concuerdan los ecologistas del GOB.

La cuestión del control de población de las cabras en las áreas naturales de Mallorca, y del conjunto de Baleares, ha supuesto un tema peliagudo, y ha generado abundantes críticas por parte de algunos sectores de la sociedad civil, en concreto con aquellos más comprometidos con el bienestar animal y los derechos de los animales.

De este modo, los ingenieros afirman que las cabras, una especie invasora en la mayoría de casos, sí generan impactos graves sobre el medio forestal balear, no de forma general pero sí intensa y recurrente en determinados lugares, una situación que comporta afectaciones ecológicas pero también económicas, por el sobrecoste permanente en la gestión de las fincas de montaña, y por ende de la administración.

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Según los ingenieros forestales de las Islas, los efectos de la presencia descontrolada de cabras «afectan y mucho a especies endémicas, zonas quemadas, repoblaciones y áreas sensibles», entre otros, y así lo han constatado los instrumentos de gestión natural como la Xarxa Natura 2000.

No consideran admisible la comparación con la presencia del Myotragus, ya que Mallorca «no es la misma que hace miles de años». Además, creen que el efecto de las cabras para prevenir incendios es discutible, ya que sin nadie que las pastoree reducen el combustible vegetal a su libre albedrío, y no según criterios de gestión forestal.

Finalmente el Col·legi d'Enginyers Forestals de les Illes Balears añade que «debería de ser compatible el control poblacional dirigido y contundente, con el aprovechamiento cinegético y con la gestión activa de parte de las poblaciones existentes, convergiendo todos los intereses, especialmente de conservación de la biodiversidad».

Por su parte, los ecologistas del GOB recalcan sobre esta cuestión que no se debe minimizar públicamente el impacto negativo de las cabras sobre la biodiversidad de Mallorca, algo que según dicen no concuerda con la realidad.