Las autoridades sanitarias junto con la presidenta conocieron las mejoras del laboratorio de Son Llàtzer. | Jaume Morey

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El Govern balear trabajará en un reglamento propio dentro del Plan de Medidas Excepcionales de Prevención aprobadas el pasado verano para mantener las restricciones que considere necesarias, como es el toque de queda, una vez termine el estado de alarma el 9 de mayo, si el Gobierno de Sánchez no ofrece alternativas de marco jurídico a las comunidades. En este sentido, la presidenta Armengol aseguró que se encomendarán al Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJB) «que será quien decida, y no el Gobierno, si ratifica o no nuestras decisiones», dijo.

«Nos planteamos que de cada vez la situación sanitaria sea mucho mejor y tengamos que necesitar menos restricciones, ahora bien, como va la evolución es como es, si necesitamos hacerlas tenemos que tener los instrumentos jurídicos a nuestra disposición», reconocía ayer Francina Armengol durante una visita al laboratorio de Son Llàtzer en la que le acompañó la secretaria de Estado de Sanidad, Silvia Calzón. «A nosotros nos preocupa especialmente el toque de queda y hemos pedido alguna especificidad sobre esto porque es importante», añadió.

Sin embargo, el pasado jueves la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ya advirtió que el toque de queda no podría mantenerse más allá del 9 de mayo sin el paraguas jurídico que otorga el estado de alarma, y aseguró que no será posible adoptar medidas que impliquen confinamientos domiciliarios.

Sobre esta cuestión, la presidenta insistió en que «estudiaremos la situación final y tomaremos las decisiones desde el convencimiento de hacerlo lo mejor posible. Seguiremos trabajando de forma rigurosa para que el TSJB nos siga ratificando como ha pasado desde el inicio de la pandemia».

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Armengol recordó que en este periodo de más de 13 meses, «ha habido momentos en que hemos convivido con un estado de alarma decretado por el Gobierno que necesita de apoyo en el Congreso aunque hay partidos políticos que nunca se lo han dado, y hemos tenido momentos sin estado de alarma». Sin embargo, las restricciones aprobadas por Balears siempre han contado con un margen jurídico «y el TSJIB nos las ha ratificado, no todas las comunidades pueden decirlo».

Cuando avance la vacuna

La presidenta Armengol confía en que avance de forma más consolidada la vacunación entre las personas más vulnerables para poder empezar a levantar medidas o «modular las restricciones», aclaró. En este sentido, recordó que la hoja de ruta del Govern ha pasado por consensuar las «decisiones adecuadas para evitar contagios y muertes y para hacer esto hemos tenido que tomar medidas importantes de restricción que al final nos ponen en una de las incidencias acumuladas más bajas de España», sacó pecho.

Precisamente de la situación del resto del país habló la secretaria de Estado de Sanidad, Silvia Calzón, que definió la evolución de la pandemia con un «crecimiento lento pero continuo» y, pese a que el fin del estado de alarma se acerca, pidió «no relajar las medidas para detenerlo».

Calzón felicitó las cifras de Balears, cuya incidencia acumulada a 14 días sigue siendo la segunda más baja del país tras la Comunidad Valenciana.

Por otra parte, alabó la buena práctica de las Islas durante la pandemia y valoró «la apuesta por la salud comunitaria y la atención primaria» que las Balears han hecho durante los últimos años. Según Calzón, «ha sido clave en la gestión de la pandemia y ha contribuido al hecho de que hoy esta comunidad tenga uno de los mejores indicadores epidemiológicos».

Calzón conoció de primera mano los nuevos avances tecnológicos y las mejoras que se han hecho en el laboratorio del Hospital Son Llàtzer tras una inversión de alrededor de 2,3 millones de euros como parte del proyecto de renovación tecnológica que promueve el IB-Salut.