Momento del desalojo de una de las activistas que denunciaron el caso. | T. Ayuga

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El juez absuelve al agente de la Policía Nacional acusado por cinco activistas de lesiones durante un desahucio en Palma. El magistrado avala la actuación del dispositivo policial que tuvo que sacar de una vivienda de la calle Verge de Lluc a los manifestantes a la fuerza para poder permitir el lanzamiento.

El desahucio se llevó a cabo en marzo del año pasado y cinco de los manifestantes, militantes de Arran, sostuvieron en el juicio que se les echó del umbral del domicilio de forma innecesaria y a la fuerza cuando no impedían el paso y que en ningún momento los agentes les dijeron que se fueran por su propio pie. En el juicio, celebrado hace un mes en el Juzgado de Instrucción 9 de Palma, los agentes defendieron que los sacaron «de la forma más limpia posible» y admitieron que a varios de ellos los tuvieron que coger en volandas por los hombros y que se negaban a apoyar los pies. La defensa aportó varios vídeos de este periódico para defender que fueron los manifestantes quienes no se apoyaban, de manera que sufrieron daños en los hombros y el cuello.

La Fiscalía ya pedía la absolución de los agentes porque consideraba que su actuación fue proporcionada.

El desahucio de Verge de Lluc afectó a una pareja de personas mayores. Antes de esa actuación policial ya se había tenido que suspender una tentativa de ejecución por las protestas ante la puerta de la vivienda. Por eso, la Policía Nacional avanzó el dispositivo a primera hora de la mañana. Sin embargo, según declararon los agentes, cinco de los activistas se quedaron entre el portal y la puerta de acceso al apartamento y se sentaron en el suelo para intentar impedir el paso. Los policías declararon en el juicio que les instaron en varias ocasiones a marcharse y que se les requirió la documentación para incoar un expediente administrativo en su contra por desobediencia.