Las obras en carreteras son las que suelen implicar más inversión. | A.S.

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La necesidad de destinar recursos públicos a la gestión de la pandemia provocó el año pasado un desplome general de la inversión en obra pública que realizaron las distintas administraciones en las Islas.

La obra pública en Baleares alcanzó en 2019 un nivel récord de 611,15 millones de euros, pero la gestión de la COVID hundió las inversiones un año más tarde y estas cayeron a 85,4 millones de euros.

Se trata de un año negro en esta materia, ya que hay remontarse más de 30 años atrás para ver niveles de gasto tan bajos. En cualquier caso, también 2019 fue un año récord en la inversión, ya que esos 611 millones de euros son mas del doble de los 300 millones que se invirtieron de media en el periodo comprendido entre 2015 y 2018.

De los 85,4 millones de euros que se invirtieron en las Islas el año pasado, 45,8 millones corresponden al Estado, mientras que el resto de las administraciones destinaron a obra pública 39,6 millones de euros. El año anterior, el Estado invirtió en obra pública en las Islas 517 millones de euros y las administraciones territoriales, 93,7 millones.

Pocas obras

Con la gestión de la pandemia como prioridad absoluta para todos los gobiernos, el dinero que debía destinarse a inversión se fue a otros fines relacionados con la lucha contra el virus. Prácticamente las dos únicas grandes inversiones públicas que se realizaron el año pasado, al margen de varios enlaces de carreteras, fueron el desdoblamiento de la vía hasta Campos, obra del Consell, y la construcción de viviendas de protección oficial a cargo de la Conselleria d’Obres Públiques. El Govern había anunciado la construcción de la línea de metro hasta el Parc BIT, pero el proyecto ha quedado por ahora congelado a la espera de la anunciada llegada de los fondos europeos.

Dónde fue el dinero obras

El dinero del Govern que no se destinó a obra pública fue directamente a la gestión de la pandemia en tres frentes: hubo un notable aumento del gasto sanitario para hacer frente a la atención de los enfermos; se incrementó el gasto social con el fin de atender a los más desfavorecidos y a personas que quedaron en riesgo de exclusión social y, por último, el Govern abrió una línea de ayudas a las empresas afectadas por la crisis económica.

El Govern calcula que el año pasado gastó 235,4 millones de euros en actuaciones relacionadas con la gestión de la pandemia e estos tres ámbitos.

Cambio de tendencia a partir de 2022

El desplome de la obra pública durante 2020 se mantendrá muy probablemente durante este año, pero a partir de 2022 la tendencia se invertirá gracias a la llegada de los fondos procedentes de la Unión Europea. El Govern ya trabaja en la redacción general de a que se destinarán estas ayudas, pero mientras tanto ya se han anunciado intervenciones que podría llegar a los 5.000 millones de euros si se aprueban y se ejecutan en su totalidad.