Una imagen del juicio. | Pere Bota

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El príncipe Jurgen zu Hohenlohe y su mujer afrontan una petición de ocho años de cárcel en el juicio por una estafa piramidal en Mallorca que ha arrancado este lunes en la Audiencia Provincial con una maraña de cuestiones previas. El aristócrata alemán, cuyo título está en cuestión por parte de las acusaciones particulares, está acusado de participar junto a su pareja en un entramado de sociedades que captaron ocho millones de euros de residentes germanos en las Islas.

Según las acusaciones, el matrimonio fingía una solvencia económica de las que no disponía la empresa Mallorca Investments y comenzaron a comercializar productos financieros con los que prometían rentabilidades que llegaban al 48 por ciento. En sus oficinas había fotografías de miembros de la Casa Real y de otras personalidades y la otra carta de presentación era la figura del príncipe. En paralelo también ejercían como intermediarios para préstamos privados y en operaciones inmobiliarias. En torno al año 2010 la empresa dejó de pagar a los afectados, en torno a medio centenar y dejó un agujero superior a los ocho millones de euros. En total devolvieron sólo 411.000 euros a los inversores. La pareja fue detenida y pasaron seis meses en prisión preventiva.

La causa ha tardado en torno a una década a llegar a juicio y varios de los afectados e incluso algún investigado ha fallecido ya antes de la vista. Uno de los motivos del retraso fue la traducción de toda la causa al alemán. La Fiscalía no formula acusación en este caso y son una veintena de acusaciones particulares las que reclaman penas de seis u ocho años de cárcel por delitos de estafa. El juicio está previsto que se alargue durante cuatro semanas en la Audiencia.