Turistas alemanes hacían cola en una clínica de la Platja de Palma para realizarse el test. | P. Pellicer

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Los laboratorios privados que realizan PCR y test de antígenos han estado más activos que nunca durante estas vacaciones de Semana Santa, especialmente los ubicados en zonas turísticas como la Platja de Palma. Desde el pasado jueves, han realizado una media de un centenar de test al día a turistas alemanes, que están obligados a presentar una prueba diagnóstica de coronavirus negativa antes de regresar a su país. Esto ha provocado colas de visitantes germanos en las afueras de los laboratorios.

Desde uno de estos centros, Clínica Mallorca, que se encuentra en la Platja de Palma, explicaron que no es necesario pedir cita previa, por lo que los turistas acuden y se realizan el test. El coste es de 35 euros y deben esperar unos 15 minutos a obtener los resultados. Indicaron que en este centro no han detectado ningún positivo en estos días.En este caso, se procedería a realizar una PCR.

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Respecto al precio, desde el centro aseguraron que «no supone ningún problema» para el visitante. «Estarían incluso dispuestos a pagar más, porque lo único que buscan es pasar unos días en la Isla». Añadieron que la mayoría de personas que han acudido al laboratorio tienen entre 30 y 60 años, pasan entre tres y cinco días de vacaciones en Mallorca, y «que salen a pasear por la playa y están en el hotel».

Precisamente la Platja de Palma es una de las zonas turísticas donde hay más hoteles abiertos, según la Federación Hotelera de Mallorca (FEHM). Esta Semana Santa ha estado abierta un 13 % de la planta hotelera de la Isla, lo que representa cerca de 100 establecimientos. La vicepresidenta ejecutiva de la FEHM, Maria José Aguiló, indicó que además de la Platja de Palma y Palma, las otras zonas con mas aperturas son Capdepera, Sóller y Cala Millor. Indicó, asimismo, que habrá que ver la demanda de las próximas semanas para determinar si estas aperturas se mantienen.

Sin embargo, Aguiló sí que reconoció que se espera una bajada de la demanda, algo que siempre ha ocurrido en Mallorca después de las vacaciones de Semana Santa.