Son Dureta es uno de los puntos de vacunación. | Pere Bota

La directora general de Salud Pública y Participación, María Antonia Font, ha asegurado que el ritmo de vacunación contra la COVID-19 ha acelerado en Baleares y está en la actualidad en unas 3.000 dosis diarias, y ha pedido «paciencia» a la población porque se vacunará a toda la población. La directora d’Assistència Sanitària del Servei de Salut de les Illes Balears, Eugènia Carandell, ha asegurado que para aumentar el número de personas inmunizadas, a partir de ahora, se aplicará la política «cero vacunas en la nevera». «Tenemos que utilizar todo lo que nos llega», ha asegurado.

«La política cero» quiere decir que no habrá vacunas guardadas y que todas las que lleguen se administrarán, para así abandonar las reservas que se realizan por si no llegan las partidas de vacunas a las Islas. Hasta el momento, y debido a la condición de insularidad y la incertidumbre por la llegada de vacunas, se estaban guardando segundas dosis. «Tenemos que se más ambiciosos, más agresivos, para proteger más», ha señalado Carandell. El objetivo de esta decisión es mejorar el porcentaje de vacunas puestas en relación a las recibidas.

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Font ha detallado en una rueda de prensa que, de las en torno a 80.000 dosis administradas (80.214) en las islas, hay alrededor de 55.000 que han recibido la primera dosis y los que ya han recibido las dos preceptivas se acercan a 25.000. Según Font, el proceso de vacunación «avanza de acuerdo con las previsiones» y ha admitido que sigue condicionado por la limitación de llegada de vacunas, una situación que cambiará a partir de abril, cuando, según el Ministerio de Sanidad, aumentará el suministro.

«Desde abril el escenario será totalmente diferente», ha recalcado y ha insistido en que la vacunación se está acelerando en las última semanas, de manera que si la semana pasada se administraban unas 2.000 al día, esta semana «se ha rozado las 3.000 vacunas al día». «Ponemos todas las vacunas que nos llegan», ha subrayado la directora general de Salud Pública, que ha dicho que Baleares está preparada para ese incremento, con material y personal y «la logística podrá ir acelerando la dinámica».

Font ha precisado que dado que el plazo entre las dosis en las vacunas de AstraZeneca hay «un decalaje importante entre quienes han recibido la primera y la segunda», al ser entre 10 y 12 semanas. «La población esta teniendo mucha paciencia pero nos quedan un par de semanas de paciencia», ha pedido Font. «Llegaremos a vacunar a toda la población», se ha comprometido.