Los turistas británicos podrán volver a viajar al extranjero, si no hay complicaciones, a partir del 17 de mayo. | Redacción Ibiza

La desescalada británica, que será en cuatro fases, ha esbozado un buen puñado de interrogantes sobre la temporada turística en Baleares y su recuperación económica. El anuncio de Boris Johnson ha sido acogido con resignación por las principales aerolíneas y turoperadores que operan en el Reino Unido, fundamentalmente, porque desconocen cuando podrán ofertar y lanzar al mercado sus paquetes vacacionales.

En principio, la fecha que se baraja para levantar las restricciones a los viajeros es el 17 de mayo, aunque está sujeta a muchas variables. Según la hoja de ruta hecha pública este lunes por Johnson, el proceso se llevará a cabo «con cautela».

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Con una Semana Santa sin viajeros y turistas británicos, las miras están puestas ahora en el inicio de la temporada de verano. Johnson ha esbozado su plan en la Cámara de los Comunes y ha detallado que se desarrollará en cuatro tramos. Además, habrá unas cinco semanas entre cada uno de los pasos, cuatro para recolectar datos sobre el impacto de aligerar limitaciones y una para informar a la ciudadanía sobre qué va a ocurrir a continuación.

Según las previsiones del gobierno británico, es probable que el 12 de abril, negocios, peluquerías, gimnasios e instalaciones que operan en interiores podrán volver a realizar sus labores, aunque todas las miradas están puestas en el 17 de mayo. Aquí, la mayoría de las restricciones deben levantarse y los pubs y los restaurantes podrán volver a operar en interiores.

Si el plan aireado por el 'premier' transcurre según lo previsto, la última fase dará inicio el 21 de junio y conllevará el relajamiento de todas las restricciones enfocadas en el contacto social. Por ejemplo, según Johnson, podrán volver a celebrarse grandes eventos, como bodas.