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La marcha motorizada celebrada este viernes en Palma contra el cierre de la restauración ha contado con menos apoyos que la celebrada la semana pasada. Las primeras estimaciones apuntan a que la han secundado unos 800 vehículos y unas 1.000 personas a pie; en la anterior fueron 4.000. A medida que ha ido transcurriendo la protesta ha ido aumentando el número de manifestantes.

Cabe precisar que estas últimas no tenían autorización para hacerlo, ya que la Delegación del Gobierno en Baleares sólo ha dado permiso para realizar una marcha motorizada, pero no a pie.

Los manifestantes han acudido algo antes de lo previsto al Parc de la Mar, desde donde ha partido la manifestación, y han coreado gritos de 'Armengol dimisión'. Se han sumado vehículos procedentes de diferentes puntos de la Isla.

La cabecera de la marcha llevaba una pancarta en la que se podía leer 'Gobierno dimisión. Si yo no trabajo, tú no cobras'. Además, durante un tiempo han invadido la calzada.

Posteriormente, un grupo de manifestantes se han dirigido a pie hacia el Consolat de Mar, pese a que no tenían autorización para ello. Allí han estado pidiendo la dimisión de la presidenta del Govern y reclamando libertad. Además, han puesto la canción 'Bella ciao'. Posteriormente, se han dirigido hacia sa Feixina.

Otro dato a destacar es que a la protesta se han sumado personas que no eran del sector de la restauración.

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Unas 300 personas han llegado a la plaza de Cort sobre las 14.00 horas tras recorrer a pie el centro de Palma. La Policía Nacional ha tenido que reducir a un manifestante que participaba en la protesta.

El incidente se ha producido cuando uno de los participantes ha comenzado a increpar a uno de los convocantea de la concentración motorizada, Ángel Galeote, porque éste deseaba marcharse. Al parecer, los agentes han intervenido para separarlos y se han llevado aparte al manifestante, detrás de un furgón policial, mientras que Galeote ha sido conducido a unos metros de distancia.

Entonces, un tercer manifestante se ha abalanzado corriendo en esa dirección, y unos agentes le han interceptado y reducido, mientras el resto formaba un muro para evitar que nadie pasara. Posteriormente se han llevado al manifestante.

En aquel momento quedaban en la plaza de Cort alrededor de un centenar de personas, que se negaban a marcharse.

Posteriormente se han ido marchando asistentes, hasta que ha quedado alrededor de una quincena que insistía en que no abandonarían el lugar voluntariamente. Tras unos minutos la Policía ha comenzado a identificarlos.

Momentos antes, Galeote había explicado, en declaraciones a los medios, que aunque la protesta a pie no estaba autorizada, al ver «tanta gente» había decidido «junto a la Policía» acompañarles para «llevarlos por el camino y dirigirlos un poco». En este sentido, ha negado que él los haya «instigado», sino que se ha limitado a «dirigirlos para que todo saliese bien».

El convocante de la protesta también ha dicho no tener «miedo» de posibles sanciones asegurando que si le vuelven a multar pagarán la sanción «entre todos».