Nafi Brahim anuncia que se une a la lucha armada contra Marruecos.

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«El hecho de vivir en Mallorca durante 20 años no me quita ni una pizca de mi ser como saharaui». Nafi Brahim, un joven saharaui de 30 años que vive en la Isla desde que era un niño, no olvida la historia de su pueblo. Por este motivo, Brahim ha decidido difundir un vídeo en el que anuncia que se une a la lucha armada contra Marruecos y hace un llamamiento a sus compañeros a unirse.

«Mi pueblo sigue sufriendo exilio, barbarie y tortura. No voy a quedarme atrás mientras a mi familia se le tortura y violan a mis compañeras», asegura el joven. Brahim llegó a Mallorca en el año 1999 con el programa de Vacances en Pau y en 2000 se quedó a estudiar en la Isla. Ahora es graduado en Filosofía y nunca ha perdido la esperanza de poder regresar a su tierra.

«He decidido unirme al ejército saharaui, y hago un llamamiento a todos los jóvenes saharuis que estamos en España para unirnos a las filas. No por estima a las armas o a la guerra, sino por dignidad», explica.

«Se siguen violando nuestros derechos y nuestros compatriotas saharauis se han visto forzados a volver a las armas. Somos un pueblo pacifista, pero no tenemos más opción que defendernos utilizando la única violencia legítima para las personas y los pueblos», argumenta el joven. Y añade: «Queremos el camino de la paz, pero nos obligan a escoger el camino de la guerra. No vamos a defender un trozo de tierra, sino nuestras familias y nuestras casas. Nos vamos».

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El joven decidió hacer el vídeo al ver en las noticias que este viernes las Fuerzas Armadas de Marruecos se han desplegado en la zona de Guerguerat, fronteriza con Mauritania, para garantizar la libre circulación tras semanas de bloqueo por parte de activistas saharauis y de «provocaciones» atribuidas desde Rabat al Frente Polisario, que por su parte ha avanzado que ha comenzado a «responder» a esta «agresión directa» y habla ya de «guerra».

El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Marruecos ha anunciado en un comunicado que tras el bloqueo efectuado por «unas sesenta personas» y, dada la limitación que ha supuesto para la circulación a través de este paso --considerado «ilegal» por el Polisario--, se ha establecido un «cordón de seguridad» desde este jueves por la noche.

La operación, según el Ejército, «no es ofensiva ni tiene intención bélica», de tal forma que se pretende «evitar todo contacto con personas civiles y no recurrir a las armas salvo en caso de legítima defensa», reza el comunicado recogido por la agencia de noticias oficial MAP.

La nota de las Fuerzas Armadas ha llegado acompañada de otra del Ministerio de Asuntos Exteriores en la que el Gobierno ha acusado al Polisario de llevar a cabo «provocaciones graves e inaceptables» que justifican que las autoridades marroquíes hayan decidido actuar «con respeto a sus atribuciones» y «en perfecta conformidad con la legalidad internacional».

El Gobierno, que no ha aludido a la operación militar, ha alegado que no le queda «otra opción que asumir sus responsabilidades» para garantizar la libre circulación en Guerguerat y poner fin a unos bloqueos que se habrían iniciado el 21 de octubre. El Polisario, ha advertido, será quien asuma «toda la responsabilidades y las consecuencias» de lo que pueda ocurrir.

Este bloqueo, así como el supuesto «hostigamiento» a miembros de la misión de paz de la ONU (MINURSO), constituyen a juicio de Rabat «verdaderos actos premeditados de desestabilización que alteran el estatus de la zona, violan los acuerdos militares y representan una amenaza real para el mantenimiento del alto el fuego».

El Ministerio de Exteriores de Marruecos ha apuntado que durante estas semanas ha estado en contacto tanto con países vecinos como con Naciones Unidas, confiando en los «buenos oficios» tanto de la MINURSO como del secretario general de la ONU, António Guterres. Sin embargo, los llamamientos a la calma «han sido en vano», ha agregado.