Joanot Colom, líder de los ‘agermanats’. | Redacción Local

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Fíjense en las imágenes que acompañan este artículo. Son las Claus del Regne de Mallorca, la joya con la que los agermanants pretendían simbolizar su rendición y mostrar su fidelidad a Carlos V cuando su derrota era ya inevitable. Lo más probable es que el lector jamás hubiera visto esta obra de la orfebrería gótica y renacentista mallorquina, puesto que desapareció de la Isla en el siglo XIX y solo unos pocos historiadores conocían de su existencia. Además, no hay certezas acerca de su paradero exacto. El Ajuntament de Palma quiere ahora recuperarlas (temporalmente) para conmemorar la Germania, de la que en 2021 se cumple el 500 aniversario.

Maria Margalida Perelló, historiadora especializada en la Germania, explica que hay dos artículos científicos que se refieren a las llaves. Uno es de Gabriel Llompart y se publicó en las Memòries de la Reial Acadèmia Mallorquina d’Estudis Genealògics, Heràldics i Històrics en 2007. El otro es de Eulàlia Duran y fue publicado en 1983 en la revista Serra d’Or. De este último trabajo proceden las imágenes que acompañan este artículo.

Son dos llaves, una gótica y la otra renacentista. Miden 18,5 y 23 centímetros son de oro y están esmaltadas y pintadas. Incorporan inscripciones que prueban la fidelidad de los agermanats a Carlos V. Fotos: ZAFRIR/SERRA D’OR

Las Claus son dos piezas de oro, esmaltadas y pintadas. Una es gótica y mide 18,5 centímetros; la otra es renacentista y mide 23,5. Incorporan dos inscripciones en latín: «No tenemos otro rey sino Carlos. Sea Dios propicio a nuestro emperador y rey», dice una. La otra reza: «A la sacra, cesárea, católica y real Majestad; he aquí las llaves de vuestro reino de Mallorca, las cuales, el magistrado y los padres de la república, junto con los habitantes de este vuestro reino, presentan a vuestra Majestad como muestra de fidelidad». «No es nada extraño que los agermanats quisieran entregarle estas llaves a Carlos V; era muy habitual en la época», señala Perelló.

El artículo de Duran expone que los sublevados trataron de entregarle las llaves al emperador a través del mercader Bartomeu Ventallol, pero que Carlos V las rechazó, y que posteriormente –una vez los agermanats hubieron capitulado– fueron entregadas al lugarteniente Miguel de Gurrea. El emperador trató de recuperarlas, pero no lo consiguió. Después de unos siglos sin noticias de las Claus, Duran documenta que en el siglo XIX un experto anticuario y agente de la familia Rothschild –la familia judeoalemana ligada a la banca– se podría haber hecho con las llaves. Luego, gracias a un tercero que las había visto en París, Duran supo que pertenecían a Mme. Bethsabé de Rotschild y que se encontraban en Tel Aviv.

El pasado 11 de agosto, el historiador Román Piña Homs publicó un artículo en este diario explicando que pertenecen a la familia Rothschild, que están en un museo de Jerusalén y que en 2007 intentó que Jaume Matas las cambiara, sin éxito, por los rimmonims de la Seu.

El regidor de Memòria de la Ciutat, Llorenç Carrió, explica que desean recuperar las Claus para el 500 aniversario, pero admite dudas sobre su paradero. «Hacemos un llamamiento a recabar más información sobre las llaves para negociar y traerlas a Palma».