El viernes 13 de marzo fue el último día que los colegios dieron clase. Desde entonces se tuvo que adaptar la educación al entorno on line a la fuerza. | T. Ayuga

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Es un runrun que ya se escucha en los grupos de whatshap de padres de alumnos: algunos progenitores ‘insumisos’ plantean la posibilidad de que sus hijos, de Infantil y Primaria, no acudan a las clases presenciales por temor al contagio. Todo esto después de medio año sin clases y con un avance del curso desigual en el alumnado. En la Conselleria d’Educació, mientras tanto, se trabaja en «todos los escenarios posibles y garantizando la presencialidad».

El nuevo curso arranca el 10 de septiembre y ante el alza de contagios, ya surgen iniciativas en Change.org que reclaman que los alumnos de Infantil y Primaria puedan quedarse en casa si así lo desean sus padres. Uno de los argumentos que plantean a la ministra de Educación, Isabel Celaá, es que «las clases deberían ser telemáticas, con avance [en la materia] aunque sea más lento y evaluables, hasta que cesen los contagios en cada provincia».

En este sentido, desde la Federació de Associacions de Families d’Alumnes de Mallorca (Fapa) advierten que «ya hemos visto plataformas en Madrid que se están organizando para que sus hijos no acudan a clase presencial y esta es una pregunta que tenemos pendiente con la Consellera d’Educació», señala Albert Lobo. «Desde Fapa siempre hemos defendido la educación presencial frente a la on line, siempre según las circunstancias. Si la situación es la de ahora, y ni los chicos ni los docentes son pacientes de riesgo, estamos a favor de que vayan a clase». De hecho, ya le ha llegado el caso de padres que pueden teletrabajar y se ofrecen a dejar a sus hijos en casa «para bajar los ratios por clase».

Otro tema es la normativa: «hemos tenido peticiones de homeschooling (educación en casa) y la Conselleria d’Educació las denegó». Ahora las circunstancias han cambiado y Fapa espera las instrucciones más concretas de Educació, que llegarán en las dos últimas semanas de agosto, y que podrían plantear opciones más allá de las clases presenciales.

Escenarios

Desde Educació advierten que «se están estudiando todos los escenarios posibles y se espera a ver cómo evoluciona la pandemia. El objetivo es garantizar la escolarización y la presencialidad de los alumnos de Balears». En cursos anteriores ya se ofrecía apoyo a los alumnos con patologías crónicas para que no pierdan el curso, ya fuesen niños hospitalizados o que estuvieran en casa. Estas circunstancias especiales ya se tienen en cuenta.

El regreso de 168.000 alumnos tras seis meses sin clases

Los niños de todo el país llevan más de seis meses sin pisar un aula, después de que el viernes 13 de marzo, el presidente Pedro Sánchez decretara el estado de alarma. Las clases on line han sido la opción, con una suerte desigual. El 10 de septiembre llega la vuelta al cole para 168.000 alumnos y 14.000 profesores de Baleares.