Esta medida pretende limitar la expansión de los contagios en el ámbito sanitario. | M. À. Cañellas

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El hospital de Son Llàtzer recorta las visitas de familiares a pacientes ingresados, tengan o no que ver estos ingresos con afecciones respiratorias, como medida de autoprotección de enfermos y trabajadores ante el actual aumento de contagios de COVID-19 en Baleares, y especialmente en Mallorca.

Hasta ahora había una cierta laxitud y comprensión por parte de los sanitarios; a partir de este viernes se exige que un solo acompañante permanezca junto a la persona ingresada.

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De este modo se expresó sobre este punto el gerente de Son Llàtzer, Francesc Marí, entrevistado por el programa de las mañanas de IB3 Els dematins, añadiendo que la realidad de las cifras les ha llevado a reactivar el comité de seguimiento de la COVID, cuya labor es monitorizar día a día las cifras de la enfermedad en el propio centro, para ajustar las medidas de seguridad y prevención a las necesidades del centro y sus profesionales.

Asimismo, Marí reveló que este jueves Son Llàtzer tenía a diez pacientes COVID ingresados en planta y otros cinco en UCI.