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«Mi nombre es Shella, soy madre de Anahí, una simpática niña con parálisis cerebral y un 98 % de discapacidad, y en unos días nos vemos en la calle. Acudo a las redes sociales por si alguien me puede ayudar». Así arranca la carta emitida en Facebook a través de la página ‘Una esperanza para Anahí’, que en las últimas semanas ha recorrido los perfiles de muchos usuarios con un mensaje de desesperación.

Shella cuenta a este diario el problema que afronta desde hace unos meses. «Mi casero me exige pagar 700 euros en lugar de 550. No puedo pagar esa cantidad, puesto que tengo unos gastos importantes con los tratamientos de mi hija».

Shella asegura que, hasta ahora, no debe ninguna factura, y ni siquiera el casero les da tiempo para buscar otra vivienda. «Solo intento encontrar un alquiler que me permita pagar las necesidades de mi hija».