El parón de ochenta días provocado por el estado de alarma y las medidas de control de contagio que dificultan la actividad judicial han creado una situación en la que la carga de trabajo de los juzgados se acumula. En ese contexto ha coincidido una puntual falta de jueces. | Redacción Sucesos

TW
17

Una mezcla de permisos, bajas, refuerzos y vacantes en juzgados ha dejado Mallorca sin jueces. La Sala de Gobierno del TSJB ha tenido este mes que aprobar por el trámite de urgencia el nombramiento de varios jueces sustitutos para poder disponer de efectivos para poder atender una serie de juzgados. Se trata de una situación puntual ante la coincidencia de varias bajas y cambios en juzgados, además de los refuerzos habituales que también asumen jueces sustitutos. La situación es común para los partidos judiciales de Palma, Inca y Manacor, que cuentan en total con 79 órganos unipersonales, es decir, que atiende un único magistrado. Los nombramientos urgentes tienen aún que pasar por la Comisión Permantente del Consejo General del Poder Judicial y publicarse en el BOE para ser efectivos.

En caso de baja del juez titular de un juzgado por cualquier motivo están previstas una serie de posibilidades para cubrir esa baja, como sustituciones voluntarias por parte de otros magistrados o por jueces adscritos al territorio. Sin embargo, la más habitual es el recurso a las bolsas de jueces sustitutos, que son juristas que, sin ser magistrados de carrera, en ocasiones tienen una amplia experiencia y llevan décadas en ese bolsín de interinos actuando en múltiples juzgados. Ese contingente es de 20 personas pero, en las últimas semanas estaban todos ya asignados a otros juzgados. Ante la necesidad de otros cuatro más y la previsión de que se produjeran nuevas vacantes en las próximas semanas se ha tenido que recurrir a este procedimiento de urgencia.

Vacantes

En parte, el aumento de vacantes deriva de uno de los efectos de la crisis sanitaria que ha llevado a que se amplíen tres meses las licencias por lactancia. Además la situación coincide con algún concurso pendiente de resolver para dotar de titular a órganos. En las próximas semanas se espera que sea necesario el llamamiento de más jueces sustitutos ante nuevas ausencias de titulares. Además, la situación coincide con el lento arranque de la actividad judicial tras el parón de ochenta días provocado por la pandemia, una situación que tiene especialmente saturadas algunas jurisdicciones. Sin suplentes que puedan hacerse cargo de un juzgado, en éste sólo se resolverían asuntos urgentes por el turno que existe entre los magistrados titulares para sustituirse, lo que complicaría más la situación de ese órgano judicial.

En cualquier caso, de las cerca de 5.000 jornadas que llevaron a cabo los jueces sustitutos el año pasado, según la Memoria del TSJB, la mayor parte, 1.502, corresponden a refuerzos a diferentes órganos judiciales por su sobrecarga, como juzgados de lo Social o de lo Contencioso. La siguiente causa de esas sustituciones son vacantes en órganos judiciales por traslado de sus titular a otro juzgado. Mientras se cubre la plaza mediante concurso se recurre a un sustituto, situación en la que ahora se encuentran varios juzgados de Palma y que contribuye a la necesidad de esos refuerzos.