Desolación entre los feriantes. Pese a que el Govern balear permite desde el 1 de julio el montaje de atracciones en las fiestas locales, los municipios de Mallorca no están muy por la labor. Tal y como señala Javier Orús Clavijo, feriante con sede en Mallorca, «esto es un desastre y no podemos montar ninguna atracción en ningún lado. De los veinte pueblos de Mallorca que tienen fiestas entre julio y agosto, solo podremos montar en dos. Y seguimos teniendo los mismos gastos».

Orús señala que entiende «que haya miedo a las aglomeraciones, pero también somos como un bar y tenemos derecho a ganarnos la vida».

Este fin de semana ya ha visto que hay quejas de los vecinos y lamenta que no a todos los sectores se les trata por igual. «Están las terrazas llenas, los centros comerciales... Y a nosotros se nos trata como si fuésemos algo diferente», se queja.

A dedo

Orús hace recuento de las localidades en las que trabajan todo el verano: Sa Ràpita de Campos, Alcúdia, Puerto de Alcúdia, s’Estanyol, s’Arenal de Llucmajor y Llucmajor. «Todos los demás pueblos han ido cancelando sus celebraciones», dice el empresario. Los feriantes señalan que «hay poblaciones que han eliminado las verbenas pero han dejado atracciones para los niños. Y en Puerto de Pollença no podemos montar atracciones pero sí que hay churrerías y la caseta de tiro. A dedo nos están diciendo ‘tú trabajas, tú no’», cuenta desesperado el empresario.

Mientras tanto, lamenta que apenas pueden acceder a ayudas y las reuniones con alcaldes y regidores de casi toda Mallorca demuestran que «los ayuntamientos no quieren, pese a que la normativa del Govern nos dice que sí podemos llevar a cabo nuestra actividad».

Camas elásticas, coches de choque o norias serán difíciles de ver este verano en Mallorca. En Menorca, por otro lado, es completamente imposible: «Nos han dicho que no en todos los pueblos».Mientras tanto, advierte que el sector lleva sin poder facturar desde marzo: «Si por lo menos fuera un mes, pero es que llevamos así mucho...».

Todavía queda una docena de feriantes varados en Son Fusteret

Apenas queda una docena de feriantes en el recinto de Son Fusteret. La Fira del Ram fue sorprendida en marzo por el decreto de estado de alarma. Los feriantes, venidos de toda España, llevaban poco más de dos semanas de actividad y esperaban arrancar la temporada.

Pero el confinamiento les cogió por sorpresa y más de la mitad de ellos, alrededor de 80, se quedaron clavados en la explanada, a la espera de poder abrir, conseguir ingresos y así poder volver a sus casas. A día de hoy quedan una docena. Los demás han vuelto a la Península. Los que quedan sobreviven con otro trabajos ajenos a este tipo de ocio.

PALMA. FERIAS. CORONAVIRUS. Los feriantes de Son Fusteret, sin fecha para volver a sus hogares.
Los feriantes de Son Fusteret, el pasado junio.