Una madre y su hija, comprando calzado en Jaume III. | T. Ayuga

12

Los niños no perdonan y han seguido creciendo durante el confinamiento. Son muchos los padres que han tenido que lanzarse a comprar ropa infantil y juvenil para el cambio de estación en páginas web, pero los pedidos pueden llegar a acumular hasta un mes de retraso.

Ahora, en plena fase 1, han sido muchos los comercios que han abierto pero está resultando complicado hallar ropa para los pequeños de la casa a precios populares.

Así lo ha constatado Toni Fuster, presidente de Afedeco, que reconoce que «nos han llegado muchas consultas para saber dónde se puede comprar ropa para los niños».

Demanda

Calzado y ropa de verano es ahora mismo lo más demandado por los padres, que no pueden recurrir a las prendas de la temporada pasada, ya que los niños y jóvenes han dado un buen estirón.

Noticias relacionadas

Desde El Corte Inglés también confirman las altas ventas de ropa infantil en estos días. Pese a que gran parte del centro comercial está cerrado, en la planta baja cuenta con un servicio de compra por Internet del género que está en la tienda. Media hora después de hacer la compra, la prenda es bajada desde la planta infantil. Así ocurre con el resto de secciones de este establecimiento.

El hecho de que no puedan abrir los comercios de más de 400 metros cuadrados ha dejado fuera de juego a las grandes superficies y firmas nacionales e internacionales con moda infantil que cuentan con precios más asequibles. De hecho, las familias se han visto obligadas a recortar gastos por la situación económica pero la ropa supone un gasto ineludible.

Tal y como señala Fuster, sí que han abierto pequeñas boutiques como las que están ubicadas en la calle Santa Maria del Sepulcre o en la calle Jesús. También le consta la apertura de otra tienda en las inmediaciones de El Corte Inglés de Avingudes. Sin embargo, reconoce que a las familias con presupuestos ajustados les está costando encontrar tiendas abiertas con textil y calzado infantil para el día a día.

Desabastecimiento

Por otro lado, fuentes del sector han señalado que los serios problemas de transporte que sufre la Isla han motivado que no haya llegado buena parte del pedido para afrontar la temporada de verano. Así, en las zapaterías resulta complicado encontrar tallas del modelo deseado.

Fuster advierte que «para muchos pequeños comercios, recibir el pedido de la temporada de verano les supone un desembolso de entre 60.000 y 80.000 euros y algunos temen que no puedan darle salida». El cambio de armario de niños y jóvenes se topa con una nueva dificultad.