Sanitarios de Atención Primaria en el Centro de Salud de Llucmajor se someten este jueves a los test de detección del COVID-19. | Efe

TW
44

Detectar, vigilar y aislar a todos los pacientes positivos. Ésta es la nueva instrucción del Ministerio de Sanidad para la fase 1 de desescalada, que implica más libertad de movimiento pero también una mayor capacidad de control sanitario. Y el peso de esta tarea recae en el personal de Atención Primaria que, a partir de este lunes, deberá realizar pruebas diagnósticas a todos los pacientes que presenten síntomas relacionados con la COVID-19, incluidos los que presenten una sintomatología leve, a los que hasta ahora se les denegaba la prueba PCR para priorizar.

Un caso sospechoso será cualquier persona con fiebre, tos o sensación de falta de aire. Además, se valorarán síntomas atípicos como el dolor que se experimenta al tragar alimentos, pérdida total del olfato, un trastorno del sentido del gusto, dolores musculares, diarreas, dolor torácico o de cabeza. Si una persona presenta alguno de estos síntomas debe llamar a su centro de salud. «La gente debe entender que no es una cita para todo el mundo, sino para el que no se encuentra bien», remarca la subdirectora de Atención Primaria, Margalida Servera.

Noticias relacionadas

Un facultativo del centro hará una valoración clínica exhaustiva del paciente y prescribirá, si lo ve necesario, la prueba PCR. «Estamos preparados para tener el resultado en 24 horas», asegura Servera. En caso de que saliera positivo, se empezaría una vigilancia a sus contactos estrechos. «Se les hará una encuesta epidemiológica para saber si también tienen síntomas y estarán en cuarentena», explica. Un sistema muy similar al que se llevó a cabo con los primeros enfermos de la pandemia.

Para toda esta nueva etapa, «hemos aumentado los rastreadores», explica la responsable. De momento estarán ubicados físicamente en la que se ha erigido como la central de la COVID, la Unidad Básica de Salud del Molinar, de donde parten las Unidades Volantes de Atención al Coronavirus (UVAC). Desde aquí se coordinará el estudio de toda la comunidad autónoma y «no sólo de las PCR que pida Primaria sino también las de los hospitales. Intentamos abarcar a toda la población», añade la doctora Servera. Si bien el lunes empiezan tres nuevas enfermeras, se espera poder sumar a hasta 45 especialistas más, además de otros 45 auxiliares.

Esta semana «tenemos un momento de incertidumbre pero estamos preparados para crecer», explica. Se esperan casos menos importantes tanto en gravedad como en prevalencia, «es lo que dicen los números», añade Servera, pero nunca se sabe. «Si vemos que nos supera pondremos más personal, creceremos hacia los centros de salud». Para que las Unidades Básicas recuperen la actividad asistencial habrá que esperar a que no sea necesarios hacer circuitos de pacientes separados.