‘Es Jonquet’ era un barrio de gente pescadora , y a principios de 1980 aún era perceptible el contraste entre lo tradicional y lo moderno. Sobre estas líneas, ‘Jack El Negro’ y el logotipo de ‘Cerebro’, una discoteca juvenil de gran éxito en la década de 1970. | Archivo

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Posiblemente el alcalde de Palma y su equipo de gobierno desconocen la relación de es Jonquet con el ocio nocturno de Palma desde 1949, cuando en sus callejuelas y molinos se rodó la película de contrabandistas ‘Jack el Negro’, protagonizada por George Sanders. Ahora, el Ajuntament quiere hacer realidad el Plan de Protección del Jonquet que supondrá, entre otras cosas, cerrar una discoteca y restringir la oferta de ocio en la zona.

Este Jonquet amenazado ha sido zona de parada obligada para muchos mallorquines e ilustres visitantes desde aquellos años. Concretamente, desde que uno de sus molinos se convirtió en restaurante con espectáculo con el mismo nombre que la película: ‘Jack El Negro’.

Sandro Fantini y Pepe Oliver, por motivos distintos, tuvieron mucho que ver con el ocio en es Jonquet. El primero fue manager de artistas y el segundo dirigió, con Juan Marques El Cubano y Rafa Colomar, uno de los locales más visitados a principios de 1970: ‘Babel’s’.

PALMA - ANTIGUA IMAGEN DE LA DISCOTECA CLAN

Historia de es Jonquet

Con ellos repasamos la geografía de es Jonquet. Al entrar por la plaza del Vapor hay un gran molino, y la izquierda un callejón con otro molino. Allí estaba ‘Jack el Negro’, que tuvo mucha actividad cuando Els Valldemossa lo dirigieron. Era restaurante y había espectáculo. Durante el festival Musical Mallorca fue punto de encuentro de artistas, músicos y cantantes. Luego el local pasó a Bartolomé Cursach. Este empresario lo convirtió en una de las discotecas más vanguardistas de la Isla, ‘Abraxas’, que muy poco tenía que ver con las que otras discocas de entonces. Hoy está cerrada.

En los bajos de ‘Jack el Negro’ estaba el no menos mítico ‘JB’, un local propiedad de Pep Pinya. Había música tranquila, más lenta que rápida; era el escenario preferido de los enamorados.

Siguiendo en el callejón, pero ahora en la parte derecha, estaba el bar y el estudio radiofónico del periodista del Majorca Daily Bulletin Ricky Lash, con ambiente angloamericano. También se encontraba allí la dicote ‘Whisky a Fru-Fru’, que según recuerda Sandro Fantini funcionaba muy bien: «La amenizaban grupos como ‘Fugitivos’, que liderana Lorenzo Santamaría». Pepe Oliver recuerda que tiempo después él la alquiló con sus socios y la convirtió en ‘Babel’s’, punto de encuentro de gente guapa y escenario de grandes fiestas con Onassis o Niarchos, que era muy amigo del príncipe Tchkotoua. «En Babel’s pusimos de moda el backgammon. Como el juego con dinero estaba prohibido, jugábamos con papelitos, que luego, cuando terminábamos, convertíamos en dinero», recuerda Oliver, que cuando dejó Babel’s se lo traspasó a Toni El Simio. En cuanto a las copas, los precios estaban al alcance de todo el mundo: 35 pesetas por los cubatas 50 por un whisky.

El otro molino

Pasamos a la plaza donde ahora está ‘Loly Pop’. Este molino también tiene su historia vinculada al ocio, porque antes se llamó ‘La Demence’, ‘Luna’, ‘If’, ‘Clan’, ‘Cerebro’ y ‘Griffins’. Todos fueron locales muy potentes, con un especial atractivo: una maravillosa vista sobre el Paseo Marítimo y el mar.

Pero es que en la plaza aún hubo más. No se puede pasar por alto el horno que abría a las tres de la madrugada y al que iba todo el mundo a tomar ensaimadas con chocolate cuando terminaba la marcha. En su lugar abrió la pizzería de Giovanni que presentó por otoño la novedad de la pasta con trufa blanca del Piamonte; y el restaurante ‘El Coronel’, propiedad de Mundo Moragues, que dirigía Paco Muñoz, cuñado de José María Forteza, uno de los hombre más famosos de la noche de los 70.

La plaza del Vapor ha sido mucho en la noche palmesana a lo largo de los últimos 70 años. Por eso es importante dar a conocer su historia, y hacer pensar al equipo de gobierno.