Las terrazas son uno de los atractivos de Palma. | Pilar Pellicer

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Las terrazas de Palma se podrán ampliar de forma temporal, sin quitar espacio al peatón. Así lo ha anunciado este jueves el alcalde de Palma, José Hila. En concreto, se eliminarán los aparcamientos que haya enfrente de los fachadas de los establecimientos de restauración que tengan licencia de actividad.

Esta medida quedará sin efecto cuando se elimine la limitación del aforo de las terrazas, aprobada para evitar la propagación del nuevo brote de coronavirus. Además, se irá cambiando según evolucione la normativa.

El alcalde ha precisado que los restauradores interesados tendrán que solicitar la ampliación a Cort; también podrán hacerlo los que ahora no tienen terrazas. El primer edil prevé que a partir del lunes lleguen muchas solicitudes; la intención es responder como máximo en 48 horas. Las terrazas que no tengan aparcamientos enfrente no se podrán ampliar para no quitar espacio al peatón. Cort calcula que unos 1.000 restauradores puedan beneficiarse.

El regidor de Govern Interior, Alberto Jarabo, ha precisado que se limitarán los metros de ampliación de las terrazas, pero aún no se ha decidido cuánto; la intención es limitarlo a la distancia que puedan ocupar tres o cuatro coches.

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Cabe destacar que estos espacios no se cobrarán. Jarabo ha recordado que Palma no cobrará la tasa de terrazas desde el inicio del estado de alarma hasta fin de año. «Con esta medida salvamos a muchas familias, que se encuentran en ruina económica, animamos a los ciudadanos y recuperamos espacio que era del espacio privado», ha destacado.

En relación al horario, en la primera fase se adaptarán a los permitidos para los paseos, es decir, el espacio de los aparcamientos de los coches se podrá utilizar desde las 8:00 hasta las 23:00 horas.

Jarabo ha argumentado que la vida de los ciudadanos se desarrollará más en la calle, ya que hay más espacio para evitar contagios. Además, ha avanzado que pedirán a los restauradores la instalación de elementos de demarcación (jardineras, tarimas, rampas, mesas, sillas y sombrillas), así como que respeten a los vecinos. En este punto, ha destacado que serán muy estrictos con el cumplimiento de la normativa y tendrán especial precaución con aquellas zonas más castigadas por el ruido de las terrazas.

El regidor ha precisado que esta medida no podrá entrar en vigor hasta que no se confirme que Mallorca ha entrado en fase 1. La previsión es que el Gobierno lo comunique este fin de semana. Jarabo ha dado por hecho que Mallorca pasará a la fase 1 de la desescalada, pero ha advertido que cualquier normativa que se apruebe ahora está sujeta a la publicación del BOE en la que se precisará el marco regulatorio de las terrazas.

El alcalde ha argumentado que es una manera de generar empleo y reactivar la economía. En este sentido, ha pedido comprensión. «El 30 % que destinamos a la ciudadanía se nos ha quedado pequeño con el distanciamiento de dos metros, por lo que tendremos que quitar espacio al 70 % que ocupaban hasta ahora los vehículos», ha manifestado.