La ABEF exige toda una serie de medidas consensuadas entre sector privado y público para reactivar la actividad empresarial y generar un marco de seguridad. Un factor esencial para ello es trabajar en la mejora del Régimen Especial de Balears. (REB). | Redacción Local

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La Associació Balear de l’Empresa Familiar (ABEF), que representa el 35 % del PIB y el 91 % del empleo en las Islas, reivindica la importancia y el valor de las empresas para hacer frente a la situación económica provocada por la crisis de la COVID-19. En un comunicado firmado por su presidenta, Esther Vidal, abogan por un plan de acción valiente y consensuado con las patronales y fruto de la colaboración público-privada.

«Creemos que la situación económica generada por la pandemia es lo suficientemente adversa y compleja como para trabajar en un plan económico y empresarial de recuperación con el fin de velar por su viabilidad a medio y largo plazo, ya que de la salud del sector empresarial privado va a depender mayoritariamente el mantenimiento del empleo», apunta Vidal.

El objetivo es que las empresas privadas puedan reabrir «sus puertas y recuperar su actividad para poner en marcha la economía de las Islas y en especial el sector turístico».
Vidal añade que no funcionan los pactos «cosméticos» entre la administración y el sector privado, «necesitamos un gran pacto para la reconstrucción donde participen partidos políticos, sindicatos, instituciones, sociedad civil y empresas y presentar un plan de desconfinamiento, reactivación y reconstrucción de nuestra economía claro, concreto, sólido y coherente que nos avale delante de la Administración central».

La ABEF propone para ello trabajar en ocho aspectos claves:

1. Calendario claro de desconfinamiento
Definir un calendario de desconfinamiento que permita a las empresas de las Islas planificar su realidad a corto y medio plazo.

2. Agilizar la puesta en valor del tejido empresarial
Agilizar y facilitar la puesta en marcha del tejido empresarial con las medidas de seguridad pertinentes para evitar posibles rebrotes, pero que permitan reactivar nuestra economía.

3. Hacer test de diagnóstico COVID-19 en las empresas
Permitir que las empresas puedan hacer todo tipo de test de diagnóstico COVID 19 para velar por la seguridad de trabajadores y clientes, para así poder iniciar la recuperación de la actividad con seguridad.

4. Generalizar el uso de test masivos
Uso de test masivos para podernos convertir en un destino seguro y poder así reactivar el tejido empresarial y productivo.

5. Incrementar los avales y concesión de créditos
Incrementar los avales y los créditos, ya que serán insuficientes por la magnitud del impacto que tendrá la COVID-19 sobre la economía de Balears.

6. Reducir la presión fiscal y fomentar la liquidez
La ABEF pide reducir el IRPF para favorecer el consumo, bonificaciones a la Seguridad Social, supresión de las cuotas de autónomos, marco estable para realizar inversiones y atraer inversores, abono inmediato de partidas pendientes de cobro por parte de las administraciones y el aplazamiento con el pago de impuestos como han hecho Francia o Italia.

7. Optimización de recursos en la Administración
Para evitar el incremento de la deuda pública, se exige reducir trabas burocráticas, agilización de procesos administrativos, reducción del tamaño de la Administración, política de austeridad en la utilización de recursos públicos, exigir máxima productividad a los trabajadores públicos, eliminación de subvenciones no imprescindibles y control riguroso de las prestaciones sociales existentes para evitar un mal uso de las mismas.

8. Apostar por el REB para paliar la insularidad
Hoy más que nunca, señala la patronal, «se hace imprescindible para nuestras Islas seguir trabajando en la mejora del Régimen Especial de Balears (REB)», que contemple y establezca propuestas económicas y fiscales para compensar la insularidad de la comunidad, con la finalidad no sólo de nivelarnos con la media de regiones, sino para compensar las desventajas motivadas por la insularidad. Asimismo, piden que se facilite a las empresas de Baleares «ser competitivas y tengan capacidad para crecer y para internacionalizarse».