Anuncio contra la violencia de género en una farmacia. | Efe

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El confinamiento por la crisis del coronavirus ha hecho caer las denuncias por violencia de género casi hasta la mitad en Baleares pero, enfrente, crecen las detenciones por otro tipo de peleas en el hogar: hermanos, padres o hijos. Tras más de seis semananas de vigencia del confinamiento no se ha producido uno de los efectos que se temían en círculos judiciales: un gran incremento de los casos de violencia machista.

No obstante, el goteo de casos es constante y, de hecho, suponen en torno a la mitad de los detenidos que son puestos a disposición judicial cada uno de los días de la cuarentena. Lo que se ha disparado, sobre todo en las últimas semanas, son otro tipo de agresiones en el ámbito doméstico: entre hermanos, de hijos a padres o de padres a hijos que comparten el confinamiento. Entre ellos algunos episodios graves como el hombre que el pasado jueves intentó clavar un machete a su suegro en La Vileta.

Normalmente en Baleares se registran de media unas 600 denuncias por violencia de género al mes. El Ministerio de Interior todavía no dispone de datos de las planteadas durante el confinamiento pero fuentes policiales y judiciales constatan que el bajón es constante y que los casos están en torno a la mitad de esa cifra. En paralelo también han bajado las detenciones, aunque prácticamente no ha habido día sin ninguna: tres, cuatro, seis casos. Como ocurre habitualmente, muchos han sido casos en los que la supuesta víctima y el agresor se han negado a declarar. De hecho, las declaraciones en el juzgado de guardia se llevan a cabo a través de videoconferencia.

Los juzgados de Violencia de Género son uno de los servicios esenciales que se han mantenido abiertos en la administración de justicia. El descenso de las denuncias se ha notado de forma especial los fines de semana, donde se concentraban buena parte de los casos. Este descenso podría estar relacionado con el cierre de lugares de ocio, como bares y discotecas. También los expertos han alertado que en situaciones de confinamiento existe una mayor dificultad para que las víctimas reclamen ayuda. El Colegio de Psicólogos de Balears alertaba de que «esta situación generará un impacto negativo mayor en la seguridad de la mujer y en su salud mental, pues al no poder abandonar el domicilio y verse obligada a continuar la convivencia con el agresor, la sensación de indefensión aprendida aumentará».

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En cuanto a las denuncias por violencia doméstica corresponden a grupos familiares con el desgaste del confinamiento y se reiteran tendencias como el aumento de agresiones de hijos a sus progenitores.

La mayoría de delitos de género, en el hogar

El hogar es el lugar donde más delitos de violencia de género tienen lugar. El domicilio familiar fue el escenario del 83,3 % de los casos de asesinato de mujeres a manos de sus parejas o exparejas.

En la bajada de casos influyen un posible descenso de algunos de los tipos penales más habituales en violencia sobre la mujer como quebrantamientos de órdenes de alejamiento.