Policía Nacional, Policía Local y voluntarios de Protecció Civil han repartido mascarillas e en la Plaça d'Espanya de Palma y en la Estación Intermodal. | A. Sepúlveda

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Baleares ha retomado este martes el pulso de la actividad laboral no esencial, tras los días de hibernación decretados por el Gobierno coincidiendo con la Semana Santa en el marco del estado de alarma por el coronavirus en España, y lo hace con un importante incremento de la actividad y el consiguiente ruido en las calles. La vuelta al trabajo se ha percibido especialmente en los desplazamientos por carretera, y se ha vivido con la gran novedad del generalizado reparto de mascarillas, para que los trabajadores se protejan de eventuales contagios de COVID-19.

Los accesos a Palma han mostrado a primera hora del día un aspecto más parecido al habitual, con un goteo incesante de coches en dirección a la ciudad, que en algunos momentos ha causado retenciones, y también aunque más contenido saliendo de ella. La diferencia con respecto a estos días pasados en los que la inmensa mayoría de trabajadores de Mallorca se han quedado en sus casas ha sido palpable y evidente.

Por su parte los agentes de la Policía Nacional, Policía Local, Guardia Civil y Protección Civil se han dejado ver en puntos neurálgicos de la capital balear, así como en estaciones de autobús y tren de toda Mallorca, con grandes cajas de cartón.

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En ellas iban las famosas mascarillas, parte de las algo más de 200.000 que el Gobierno ha provisionado para Baleares, y que los empleados deben utilizar, especialmente en el transporte público y en aquellos ambientes en los que no sea posible mantener la distancia social.

Las autoridades han enfatizado que el reparto de mascarillas se ha realizado correctamente y con normalidad desde primera hora de la mañana, y destacan el civismo y la concienciación de los ciudadanos que este martes han tenido que volver a su actividad laboral. Asimismo, han recordado que estas mascarillas son de un solo uso.