La agencia Viajes Urbis fue fundada en 1964 por Gabriel Catalá y llegó a tener oficinas propias en Balears, Península y Canarias. | Pilar Pellicer

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Los efectos de la crisis generada por el coronavirus en toda la industria turística va a tener un impacto negativo en el sector de las agencias de viajes de Baleares, que se preparan para afrontar un final de año muy complicado con el objetivo claro de poder mantener la operatividad de las empresas por la nula actividad empresarial.

La primera que se ha visto obligada a presentar un concurso voluntario ha sido Viajes Urbis, aunque en su caso se trata de una situación de falta de liquidez larvada en el último año por la bajada continua de ingresos en la empresa.

Fuentes jurídicas señalan que esta agencia, cuya declaración de concurso voluntario tramita el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Palma, ha decidido solicitarlo para evitar su quiebra necesaria.

La agencia de viajes, con sede en el polígono de Son Castelló, ha llegado a tener nueve oficinas en Mallorca, Eivissa, Barcelona, Benidorm, Málaga, Gran Canaria, Tenerife, Lanzarote y Fuerteventura. Su negocio creció a buen ritmo y llegó a facturar cinco millones de euros en 2003 y 23 millones en 2011. En ese mismo periodo, su plantilla de empleados creció de 34 a 56. En los últimos cinco años entró en una situación muy compleja, ya que la pérdida de receptivo de touroperadores alemanes y británicos propició un descenso progresivo de sus volúmenes de facturación, que le han abocado en estos momentos a utilizar la vía judicial para evitar su desaparición y poder negociar los pagos pendientes con los acreedores.

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No va ser Viajes Urbis la única agencia de Baleares que se verá afectada por la caída en picado de los ingresos en los últimos meses, ya que en estos momentos están todas paralizadas y soportando una situación compleja a nivel económico por la crisis del coronavirus.

El presidente de la Agrupación de Agencias de Viajes de Balears (Aviba), Francesc Mulet, reconoce que la coyuntura es muy difícil desde el punto de vista empresarial: «Los ingresos son nulos y los gastos están ahí. Recuperar los niveles de facturación perdidos por la crisis del coronavirus va a ser muy difícil en Baleares».

Las 100 empresas que conforman Aviba no registran en estos momentos ninguna producción y está en peligro la subsistencia de muchas pequeñas empresas.

Mulet confía en que la actual situación cambie en los próximos meses. «Esperamos que se pueda salvar el último cuatrimestre, lo cual permitirá nivelar la cuenta de resultados de las agencias de viajes. Todo dependerá de cómo evolucione la crisis y que el mercado emisor y receptivo se recupere», puntualiza Mulet.

Desde finales de febrero, los ingresos han ido cayendo de forma progresiva hasta situar a este sector turístico en una difícil encrucijada. Aviba espera que la normalización de la actividad empresarial a medio plazo «tenga un efecto positivo, pero a día de hoy todas las agencias nos hemos visto obligadas a realizar diversos ERTE para poder sobrellevar este momento y no desaparecer».