No obstante la media nacional permanece por encima de 1, un hecho que marca que el fin del confinamiento estaría todavía lejos. | M. À. Cañellas

32

Baleares es una de las ocho comunidades autónomas que, según los últimos datos de la red nacional de epidemiología, inician el fin de la epidemia del coronavirus.

El Instituto de Salud Carlos III hace un promedio en la contabilización de los nuevos casos en base al llamado número reproductivo básico (R0). Cuando éste es mayor de 1, la infección está en fase de propagación y cuando es inferior, significa que la infección remite. Balears seguía ayer su tendencia de disminuir los nuevos casos y su número reproductivo básico era 0,86 (el día anterior ya era 0,94).

Canarias, Cantabria, Extremadura, Murcia, País Vasco, Navarra y Asturias también están por debajo del 1, mientras que la media nacional sigue en un 1,05. Sin embargo, la tendencia estatal también da motivos para la esperanza.

El incremento de nuevos casos registrados en Balears ayer fue de apenas el 4,4 %. Se contabilizaron 53 positivos más en SARS-CoV-2, la mayoría de ellos en las residencias con algún contagiado donde se empiezan a hacer pruebas a todos los usuarios y trabajadores. Así, el acumulado de contagios llegó a los 1.257. De éstos, 375 personas ya tienen el alta médica, es decir, se han curado definitivamente. Esta cifra también va en aumento, pues este viernes se dieron 136 altas, lo que supone el 36 % del total.

Por otra parte, la letalidad del virus en Balears, según el Carlos III, es del 4,61 %, la sexta comunidad con menos casos y lejos de la media española situada en el 8,5. Sin embargo, cabe recordar que la tasa se calcula en base a los casos de coronavirus notificados, que son aproximadamente un 15 % de los que realmente existen. Si finalmente se hiciera la prueba de diagnóstico a la mayoría de la población, el índice bajaría.

Salut Pública e IB-Salut verificaron ayer la muerte de hasta 12 personas con coronarivus aunque la mayoría no han fallecido en las últimas 24 horas sino que estaban pendientes de validación.

Este vierne, las víctimas mortales fueron cinco: un hombre de 64 años y una mujer de 91 años en Inca; un varón de 47 años y una enfermedad previa en Son Llàtzer, otro de 77 en Menorca y una mujer de 67 en Eivissa. Por otra parte, entre el domingo y el miércoles pasado, falleció un hombre de 72 años en Son Espases; dos hombres de 78 y 82 años en Son Llàtzer, una mujer de 80 años en Inca; un hombre de 73 años y una mujer de 82 en la Clínica Juaneda y otro varón de 69 años en clínica Palmaplanas.

A los fallecidos en hospitales podrían sumarse más sólo que tampoco hay un recuento. El doctor Arranz, portavoz del comité autonómico de enfermedades infecciosas, explicó que a las personas que fallecen en su casa no se le hace una prueba de COVID-19 a posteriori. «Puede haber gente que muera en casa con la infección pero no por la infección», admitió el experto.

De las cifras aportadas ayer cabe destacar que de los 1.257 infectados quedan 813 personas con la enfermedad en activo.

Ya se han detectado 158 casos de coronavirus en residencias de ancianos, en 142 casos eran usuarios y en 16, trabajadores. De éstos han fallecido 8 personas.

Por otra parte, hay siete profesionales sanitarios más infectados y ya son 195, más 411 en vigilancia activa. «Quiero pedir disculpas por la falta de material sanitario que hubo, sobre todo la semana pasada», dijo la consellera de Salut Patricia Gómez, quien reconoció que hay «numerosos» trabajadores «expuestos o en riesgo».