Una de las batas de protección hechas con bolsas de jardinería.

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Un grupo de médicos y enfermeros de la Isla ha decidido sortear los problemas de suministro y se están equipando con batas hechas con bolsas de jardinería gracias a la ayuda de voluntarios. Este proyecto piloto ha sido puesto en marcha para suministrar recambios a los Servicios de Urgencias de Atención Primaria (SUAP), que se encuentran con el virus en primera línea y visitan domicilios de muchos casos sospechosos.

«Desde hace unos días se han disparado las atenciones de los SUAP y no tenemos batas suficientes», dicen los responsables de este proyecto piloto, que siguen el ejemplo de otras comunidades. Los voluntarios cosen estas bolsas de plástico y con un patrón sencillo pero muy eficiente las convierten en protectores sanitarios.

«Junto al 061, somos los sanitarios más expuestos. No nos hemos quedado sin batas pero tenemos muy pocas y necesitamos repuestos de un solo uso. Hacemos muchos domicilios respiratorios. No queremos contagiarnos y tampoco queremos contagiar a los demás», señalan. Asimismo, advierten que un médico y un enfermero pueden hacer ocho domicilios en un día.

Los médicos y enfermeros afirman que no hay EPI (Equipos de Protección Individual) suficientes para garantizar los recambios. «Es una situación de autogestión. No hay para todos porque todos los países del mundo los están comprando. Estas batas son caseras, no están avaladas, pero no podemos ir sin protección». En una semana se han confeccionado un centenar de batas y ya se están distribuyendo. «Necesitamos donaciones de material para hacer más», señalan. Las batas se están llevando a los servicios SUAP de s’Escola Graduada, s’Escorxador y Son Pizà, además de Inca.