Palma es el municipio donde más pisos se visaron el pasado año, seguido de Calvià y Santanyí. | Redacción Local

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El sector de la construcción evoluciona al alza en Mallorca, al menos en lo que a nuevas viviendas se refiere. Así se desprende de los datos facilitados este jueves por el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos de Mallorca, según los cuales el año pasado visaron 1.601 nuevos pisos, lo que representa casi un 60 % más que en el ejercicio anterior y la mayor cifra de la década, como se aprecia en el gráfico adjunto.

Además, y por segundo año consecutivo, el número de pisos visados superó al de unifamiliares, es decir, casas aisladas y adosados. Esto no ocurría desde el 2013. En total, se visaron 1.171 nuevas viviendas unifamiliares, un 23 % más que un año antes, de modo que el aumento de pisos visados prácticamente triplicó al de unifamiliares.

Crecimiento

En conjunto, los arquitectos técnicos visaron durante el pasado ejercicio un total de 2.772 nuevas viviendas en Mallorca, lo que representa un 41,6 % más que un año antes. Aún así, se trata de cifras muy lejos de las registradas en 2007, cuando se visaban más de 10.000 viviendas anuales, aunque según el secretario técnico del Colegio, Mateu Moyá, «seguramente no se pueda, ni sea deseable volver a esas cifras, porque no son sostenibles». Añadió que si bien todavía no se ha llegado a las cifras de 2008, «posiblemente nos estemos acercando a una cifra sostenible para la Isla».

De cara a este año, el presidente del Colegio, Daniel Tur, se mostró prudente y aseguró que son «moderadamente optimistas». Por otra parte, se quejó de los extensos plazos de tramitación para la obtención de licencias, cuya media se sitúa en los 18 meses aunque en algunos municipios se llega a los 40 meses de espera. También se refirió a la falta de suelo como otro de los problemas recurrentes de la construcción en Mallorca y propuso modificar determinados índices de intensidad de uso residencial e incentivar la rehabilitación y el aprovechamiento de viviendas. Reconoció que el suelo y el territorio son escasos, por lo que son «conscientes» de que «conviene que este crecimiento sea limitado», especialmente en Palma.

En cuanto a la tipología de pisos visados, aseguró que había proyectos tanto de alto standing como dirigidos a la clase media. Los más caros son los de la zona costera de la Isla, así como en el centro de Palma y el Molinar.

En cuanto a la actividad turística, los visados de construcción y reforma de la planta hotelera se mantienen a la baja por segundo año consecutivo. En 2019 se visaron cuatro nuevos hoteles, uno menos que en 2018 y cien reformas, un 32,4 % menos. Se trata de la cifra más bajas de remodelaciones hoteleras desde 2014, motivada por el fin de los incentivos para promover la modernización de la planta hotelera.