La muerte de Alpha Pam, en 2013, provocó una fuerte polémica política. | Redacción Local

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La familia de Alpha Pam reclama una condena de un año de cárcel y tres de inhabilitación para el enfermero y la doctora que trataron al joven en el Hospital Comarcal de Inca y que no detectaron la tuberculosis que padecía.

El inmigrante, de 27 años, falleció 16 días después. La representación legal de los padres mantiene en su escrito de calificación que la actuación de los dos profesionales constituye un homicidio por imprudencia al ignorar las advertencias sobre una posible infección que ya habían detectado en el centro de salud de Can Picafort. Sostiene que ambos se despreocuparon del paciente y que se ventiló su consulta en apenas cinco minutos.

La calificación recuerda que la muerte de Alpha Pam se produjo cuando estaba en vigor el decreto que dejaba sin sanidad a inmigrantes en situación irregular, como el joven senegalés. Bajo esa normativa no podían acceder a un médico de cabecera y se les hacía firmar un compromiso de pago cada vez que iban a urgencias. Así, se le envió a casa con la indicación de que le hiciera un seguimiento el centro de salud, cuando la doctora sabía que no podría acudir.

El joven comenzó a sentirse mal en enero de 2013. El 25 de febrero acudió a urgencias por primera vez al centro de Can Picafort. En esa visita ya mencionó que había tenido contacto con dos pacientes que estaban ingresados en Inca por tuberculosis. Tres días después regresó para que le entregaran los resultados de una prueba y fue derivado al Hospital Comarcal ante las sospechas de que tenía esa enfermedad. El volante en el que se le derivaba, que fue encontrado en su casa por la Guardia Civil, anunciaba como diagnóstico «contacto con tuberculosis», según recoge la calificación. Con ese escrito fue a Inca y no fue atendido.

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El 5 de abril un amigo le acompañó a urgencias del Hospital Comarcal. Allí fue atendido por los ahora acusados. En la ficha informática a la que ambos tuvieron acceso constaba ese antecedente. Además, tenía 37,7 grados de temperatura y tosía con frecuencia. Fue dado de alta con un informe que le diagnosticaba una bronquitis aguda y no se llevaron a cabo más pruebas diagnósticas que una inspección de faringe y una auscultación, de acuerdo con la acusación particular. Alpha Pam murió el 21 de abril de 2013.

La causa judicial ha tenido un recorrido accidentado en un juzgado de Inca, que decretó su archivo provisional. Fue reabierta dos veces por la Audiencia Provincial. Ahora queda pendiente de juicio.

Reclaman 150.000 euros de indemnización

unto a la pena de prisión y de indemnización, los padres hacen responsable civil de lo ocurrido al IB-Salut y solicitan una indemnización de 150.000 euros por la muerte de su hijo.

La Fiscalía todavía no ha presentado su calificación después de que el juzgado diera traslado a las acusaciones y tiene que decidir si aprecia delito en la actuación de la doctora y del enfermero. El caso provocó una intensa tormenta política por los recortes de la atención sanitaria a inmigrantes irregulares.