El PI abarrotó el restaurante Binicomprat en su tradicional cena de Navidad.

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Más de 400 militantes del PI asistieron este viernes a la cena de Navidad de la formación en la que su presidente, Jaume Font, se reivindicó como la única fuerza de centro que apuesta por la moderación. Font valoró el trabajo que ha realizado la formación durante este año, muy complicado por el solapamiento de elecciones, y añadió que desde el nacimiento de la formación, ahora hace siete años, el PI ha tratado de construir una alternativa política «que defienda nuestras señas de identidad en un marco estatal del que esperamos un trato más justo».

Apostó por buscar consensos transversales «alejados de cualquier tentación de radicalidad», y consideró que el actual panorama político demuestra que cada vez es más difícil este objetivo en un modelo político en el que se imponen las consignas «de trazo grueso» y donde la capacidad de empatía «recula».

El presidente del PI criticó la «preocupante incapacidad» de los políticos para llegar a acuerdos y fijar objetivos estratégicos «pensando a 30 o 40 años, pensando en el futuro de nuestros hijos y de nuestros nietos».

Font animó a los asistentes a no caer en el «inmovilismo» y a salir de la zona de confort político. También le pidió que trabajen con «compromiso e ilusión» para abrir una nueva etapa en el partido en la que la gente joven tenga más capacidad de decisión y pueda aportar ideas nuevas «que sacudan nuestras certezas y nos obliguen a espabilar desde el punto de vista mental, político y estratégico». Font acaba de renovar la dirección del partido con gente joven.

La «herramienta necesaria», según Josep Melià

El secretario general del PI y presidente del partido en Palma, Josep Melià, subrayó que el partido es «la herramienta necesaria» para que las Islas hagan escuchar su voz. «Una herramienta centrista, con capacidad de consenso y centrada en mejorar la vida y el día a día de los ciudadanos». La vicepresidenta del partido y portavoz en el Consell de Mallorca, Francisca Mora, instó a defender la fuerza del municipalismo «como auténtico eje vertebrador de la sociedad mallorquina».