Joan Antoni Pascual (camisa azul) junto al personal médico con el que ha pasado dos semanas en el Sáhara. | P. Pellicer

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Los once cooperantes destinados durante dos semanas en los campamentos del Sáhara en Tindouf (Argelia) volvieron este sábado a Mallorca en medio de la polémica por los rumores que apuntaban a un posible atentado yihadista en el poblado. El grupo voló el día que estaba previsto por lo que los rumores de ataque no influyeron en el devenir del viaje.

El grupo está formado por sanitarios de Son Espases, Son Llàtzer e Inca: tres urólogos, dos anestesistas, cinco enfermeras y un ingeniero electro-médico.

«Estamos reventados», admite Joan Antoni Pascual, urólogo y coordinador del proyecto médico después de un día de arduo viaje. «El rumor de ataque ha sido una bomba informativa. Nosotros hemos estado trabajando como cada día y no ha pasado nada. Es un intento más del gobierno de Marruecos para desestabilizar la zona y crear miedo y confusión entre la población local y extranjera».

Tranquilidad

Catalina Rosselló es la presidenta de la Associació de Amics del Poble Sahraui. «Ni el gobierno en el exilio de la República Árabe del Sáhara Democrático (RASD) ni el gobierno de Argelia sabía nada del riesgo. Nos enteramos por la prensa. El gobierno de Marruecos ha buscado crear ruido negativo contra el pueblo saharaui y lo único que ha conseguido es muestras de apoyo y aviones llenos de gente que quiere visitar ese lugar para ayudar», afirma.