Laura Paret es una de las mujeres que trabajan en el cuerpo de la Policía Local de Palma. | M. À. Cañellas

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Que el machismo continúa existiendo en la sociedad es algo de sobra conocido por todos. Pero hay colectivos que, a pesar de los avances de la lucha feminista, siguen estando tremendamente masculinizados. Uno de ellos es el de la Policía Local.

En Palma sólo existen un seis por ciento de mujeres en el cuerpo. Además, sus tareas suelen ceñirse más a las oficinas o al área comunitaria y no tanto a los cuerpos de intervención. Para fomentar la participación de mujeres en este cuerpo, el Ayuntamiento de Palma reservará para la próxima convocatoria de plazas, que saldrá en un par de semanas, el 40 por ciento de las 123 plazas para las mujeres.

Esto es una iniciativa de las áreas de Seguretat Ciutadana y Funció Pública de Cort, que podían ofertar del 25 al 40 por ciento de las plazas para mujeres. La Administración ha puesto la cuota máxima, en consonancia con el Plan de Igualdad y para demostrar que las féminas también son capaces de desempeñar labores en los cuerpos armados.

Laura Parets y N.R. –que prefiere no ser identificada– son policías de barrio y forman la única patrulla femenina de la Policía Local de Palma. En todo el cuerpo hay unas 50 mujeres. Llevan entre 14 y 17 años en el cuerpo, y explican que la discriminación en estos cuerpos acabará «cuando entren más mujeres». Las dos integrantes de la patrulla están totalmente a favor de que se reserve la cuota femenina para que entren más compañeras. N.R explica que «era una necesidad de la Policía. Hay unidades en las que no hay féminas, y la ley dice que una mujer debe ser cacheada por otra mujer obligatoriamente». Esto supone que patrullas masculinas tengan que llamar a compañeras de la Policía Nacional o Local para que lo hagan.

Además, denuncian que todavía hay mucho machismo dentro del cuartel. «Por ser mujer tienes que demostrar el doble que un hombre. Había compañeros que no te respetaban igual hasta que no te veían en tres o cuatro intervenciones y constataban que eras una mujer de autoridad, a un hombre se le presupone», apunta N.R.. Lo mismo con los ciudadanos: esta patrulla ha sido denominada como Los Ángeles de Charlie cuando iban acompañadas por otra compañera. Sin embargo, también reconocen que hay hombres que las apoyan «Por ejemplo, nuestro oficial está totalmente a favor de la cuota femenina», explican.

Para N.R y Laura Parets, una de las ventajas de la Policía Local es que permite una gran conciliación familiar. Parets es madre de dos menores, y explica que «aunque nuestro horario es de seis de la mañana a dos de la tarde, a los padres se nos permite moverlo tres horas para poder acompañar a nuestros hijos al colegio».

Ambas policías consideran que muchas veces es la mujer la que se autoexcluye. Parets recalca «las pruebas físicas no deben echar a las mujeres para atrás. Yo les recomiendo a todas aquellas que quieran que lo intenten, que prueben. Se puede ser mujer y policía local».