La posidonia acumulada en la orilla es un fenómeno bastante frecuente en muchas playas de Baleares. Imagen de Platja d'en Bossa este mismo verano. | Arguiñe Escandón

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El Grupo de Ornitología Balear (GOB) ha criticado que el informe de la Dirección General de Emergencias e Interior sobre el peligro que supone la posidonia en sa Ràpita y ses Covetes es un «un vestido hecho a medida» para facilitar su retirada.

Según han informado los ecologistas en una nota de prensa, agradecen a la Conselleria de Administraciones Públicas y Modernización la «rápida respuesta» a su petición, si bien han considerado que «manifestar que la posidonia pone en grave peligro la seguridad de las personas es una exageración absurda e interesada».

El informe deriva de la aplicación del Decreto 2/2005, regulador de las medidas mínimas de seguridad y protección que tienen que cumplir las playas y zonas de baño de Baleares. Este decreto establece la relación de equipos humanos, recursos materiales y elementos de información y balizamiento con que tienen que disponer las playas en función del nivel de riesgo con el que se hayan catalogado.

Para establecer el nivel de riesgo se evalúan diferentes aspectos como, por ejemplo, la afluencia de personas en las fechas de máxima concurrencia, histórico de incidencias registradas, núcleos de población próximos, condiciones habituales de la mar, características físicas y en torno a la playa, actividades deportivas y de recreo que se llevan a cabo y balizamiento en zonas de baño.

«En el decreto no hay ni una sola referencia a la acumulación de restos de posidonia, y obviamente no se apunta su presencia como elemento de riesgo a tener en cuenta. Así, el legislador no consideró que los restos de posidonia pudieran constituir un riesgo bastante relevando cómo para ser citado expresamente a la norma», han argumentado.

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Asimismo, han apuntado que se está ante un informe fundamentado en una acta de inspección a la cual, en el apartado de observaciones, se añade que «el alga impide el normal uso de la playa como zona de baño poniendo en grave peligro la seguridad de las personas».

«Aparte de esta observación, exageradamente absurda en nuestra opinión, a la inspección se detectaron seis deficiencias importantes en las medidas y elementos de seguridad -módulo de socorro que incumple el decreto, cartel de información incorrecto, carencia de megáfono, jet ski no operativo, socorrista no inscrito ni capacidad- que parece que ya han sido enmendadas», han explicado

Desde el GOB han considerado que la redacción del informe y la posterior difusión «parcial» de su contenido «ha habido una intencionalidad clara, reforzar la reclamación de retirada de posidonia de determinados actores económicos y políticos».

Por ello, han instado a la Conselleria a revisar las condiciones en que se ha emitido este informe por parte de la Dirección General de Emergencias e Interior para evitar que la situación se pueda repetir en el futuro.

«Los restos de posidonia forman parte de las playas naturales muy conservadas, y si su acumulación supusiera realmente dificultados para el operativo de socorrismo, no es la playa la que se tiene que adaptar al dispositivo sino al revés, al igual que se tiene que adaptar al resto de condiciones naturales presentes», han concluido.