Juan Antonio Guzmán.

Palma en Marcha controlará la junta directiva de Ciudadanos en Palma. La candidatura oficialista venció en las primarias celebradas este lunes por 39 a 34 votos a la opción crítica, que se agrupó bajo el nombre Todos Somos Ciudadanos.

La candidatura oficialista estaba encabezada por el empresario Juan Antonio Guzmán, que se convertirá en el nuevo coordinador de la junta. Los demás miembros de la candidatura son Cristina Fiol, que la anterior legislatura fue consellera electa en el Consell de Mallorca y que ocupará el cargo de secretaria; Iciar Pérez, que será responsable de Logística; Natalia Pérez, estará al frente de Redes y Comunicación Digital; Boris Barragán, que se encargará de Ciudadanía y Movilidad; y Juan Martín Cobalea, que será el responsable de Relaciones con las Asociaciones y Entidades.

La agrupación de Ciudadanos en Palma cuenta con unos 200 militantes, informaron fuentes del partido. No obstante, ayer solo acudieron a votar 73 afiliados. La votación tuvo lugar en la sede del partido entre las 18 y las 20:30 horas. No se pudo votar telemáticamente, sino que hubo que hacerlo de forma presencial.

Palma en Marcha informó de sus propuestas para gobernar la agrupación local a través de un decálogo. Este decálogo dice que el afiliado es lo «primero»; que el partido se regirá por un «estricto sentido democrático»; que se apostará por la transparencia; que se respetarán todas las opiniones –«cabemos todos»–; que «la crítica constructiva nos ayuda a crecer», que se apuesta por la moderación y el debate sin estridencias; que se buscará el equilibrio y el consenso, así como «el máximo esfuerzo en movilización», que la formación tendrá presencia en todos los barrios y asociaciones y, por último, «trabajo, trabajo y trabajo».

División interna

A pesar de la escasa participación, los solo cinco votos de diferencia indican la división interna existente en la agrupación. Se ha dicho que la secretaria de organización de Ciudadanos en Balears, Joana Capó, apoyaba a la candidatura ganadora, pero Guzmán se desmarcó de ella. En unas grabaciones de una reunión que transcendieron, la secretaria de organización se refería a los afiliados de Palma como «frikis».

La otra candidatura, denominada Todos Somos Ciudadanos, estaba encabezada por Mireya Vall de Porcioles. Su programa defendía «el espíritu inicial con el que se fundó este partido: la libertad, la lucha contra el nacionalismo, la igualdad entre los ciudadanos y la ilusión por un proyecto común para Palma y para España». Se reconocían «críticos».