Armengol fue investida presidenta por primera vez el 30 de junio de 2015. | Jaume Morey

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Los 32 votos con que cuenta la izquierda en el Parlament balear no están ahora mismo garantizados para la investidura de Francina Armengol. Més per Menorca aun no tiene decidido si apoyará la votación de investidura de la presidenta ya que hay voces en el partido que consideran que deben abstenerse.

No hay voluntad de entorpecer la elección de la presidenta, pero tampoco quieren dar carta blanca a los socialistas. La abstención de Més per Menorca no afectaría a la designación de Armengol que contaría así con los 30 votos que se necesitan para lograr la mayoría absoluta, pero al malestar de Més per Menorca se añade el de otro partido, Gent per Formentera, que cuenta con el voto decisivo.

El partido de la pitïusa menor está muy molesto con la presión que está ejerciendo el PSIB para conseguir la presidencia del Consell de Formentera durante dos años de la legislatura. En paralelo, piden repartirse la presencia en el Parlament del único diputado que tiene la coalición: dos años para el PSIB y dos, para Gent per Formentera, algo que no estaba en los pactos.

Més per Menorca considera una incoherencia que el PSIB se niegue a compartir el mandato en el Consell menorquín mientras lo exige en Formentera, pero además recuerdan a Armengol que ni siquiera se les ha llamado para tratar de participar en las negociaciones.

La posible abstención de Més per Menorca y Gent per Formentera sí complicaría la elección de Armengol. Perdería la mayoría absoluta y debería volver a someterse a una segunda votación de investidura, 48 horas después de la primera. En esta segunda votación, a Armengol le bastaría la mayoría simple.