Pons ha recalcado que «es fundamental agotar los 40 millones de ayudas» porque es la primera vez que se acuerda una línea de subvenciones para parques fotovoltaicos solo para Baleares. | Pixabay

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Los 40 millones de euros de ayudas estatales previstos para 26 nuevos parques fotovoltaicos en Baleares permitirán añadir 250 megavatios de potencia instalada en las islas, de manera que se alcanzaría un 10 % de energía de origen renovable, y en el caso de Menorca superaría el 20 %.

Los datos los ha dado a conocer en una rueda de prensa el conseller de Territorio, Energía y Movilidad, Marc Pons, después de presidir la última reunión de esta legislatura del Consejo Asesor de la Energía, en el que ha hecho balance de las actuaciones en este ámbito, ha informado al sector de las novedades en normativa estatal para potenciar el autoconsumo de renovables, las nuevas instalaciones fotovoltaicas y líneas de subvención.

En la actualidad hay 36 parques fotovoltaicos en funcionamiento en Baleares, con 71 megavatios de potencia instalada, a los que se pueden sumar los 250 megavatios repartidos en 26 parques más que están autorizados y para los que se destinan los 40 millones de ayuda estatal, para lo cual es necesario que los proyectos se hayan presentado antes de 3 meses, ha detallado Pons.

De instalarse todos ellos, el incremento en la generación de energía renovable sería notable, ya que en la actualidad supone un 3 % del total en Menorca y se sitúa por debajo del 2 % en todo Baleares.

Pons ha recalcado que «es fundamental agotar los 40 millones de ayudas» porque es la primera vez que se acuerda una línea de subvenciones para parques fotovoltaicos solo para Baleares. Estarían en funcionamiento como tarde en 2022.

En cuanto a las instalaciones de renovables para autoconsumo, Pons ha destacado su fuerte incremento, de un 1.400 % entre 2016 y 2019, fruto de las ayudas públicas a particulares, empresas, consells y ayuntamientos, con más de 9 millones de euros en total.

Ha detallado que en 2016 el Govern otorgó 200.000 euros en ayudas para instalaciones de autoconsumo a 59 beneficiarios entre empresas y particulares; en 2017 fueron 600.000 para 142 beneficiarios; en 2018 se alcanzaron los 800.000 y 273 perceptores; y este año se destinan 2,8 millones y se calcula que serán 800 los beneficiarios.

Pons ha dicho que además de las ayudas públicas, los cambios en la normativa también han favorecido estas instalaciones y las impulsarán todavía más, desde que en 2018 se aprobó el decreto que suprimía el llamado «impuesto al sol» y el gestor eléctrico para vehículos eléctricos.

A esto se añadió la semana pasada el Real Decreto que permite el autoconsumo compartido; así como compensar en la factura de la luz la energía producida y la demandada y además ha simplificado la tramitación administrativa reduciéndola «a una sola gestión, que es la notificación de la planta a la comunidad autónoma, otro estímulo relevante», ha dicho Pons.

Por otra parte, el conseller ha anunciado que la semana próxima mantendrá una reunión con los máximos responsables de Red Eléctrica Española, que en la actualidad trabaja con el Gobierno en la planificación energética 2021-26.

El Govern balear reclamará al Gobierno que incluya en dicha planificación la integración del sistema eléctrico balear con el nacional por completo para una mayor fiabilidad, seguridad y mayor facilidad de implantación de renovables, y que lo haga posible mediante «dobles enlaces» tanto entre todas las islas como con la península.

Pedirán también que las redes permitan el máximo de instalación de renovables; que se aprovechen al máximo los tendidos existentes y maximizar el uso de la red actual.

En su balance de estos 4 años, Pons ha resumido que el planteamiento era la urgente necesidad de transformación y mejora del sistema eléctrico, para lo cual se ha abordado «la jubilación calendarizada de los combustibles contaminantes».

Ha mencionado los acuerdos para el cierre de la central térmica de Es Murterar que «ya se está materializando», con desmantelamiento de los dos primeros grupos a partir de 2020 y a partir de 2021 solo funcionarán 20 días al año; en la de Mahón ya han empezado las obras para adaptarse a las directivas europeas y reducir las emisiones, con la propuesta de suprimir el fueloil y que solo funcione con gas y en Ibiza cerrarán los tres grupos de fueloil.

Como «segunda pieza» clave ha citado la Ley de Cambio Climático, con la hoja de ruta de los avances para los próximos años, y como tercera las distintas líneas de ayudas a las renovables.