De Lluis ha explicado en una rueda de prensa que, si bien la iniciativa de organizar estas consultas fue de varias entidades cívicas de distintas localidades de Mallorca, la OCB decidió sumarse y brindarles su apoyo. | Twitter

El presidente de la Obra Cultural Balear (OCB), Josep de Lluis, ha animado «a todos los demócratas» a participar en las consultas populares convocadas por organizaciones cívicas en once municipios de Mallorca para votar sobre el modelo de estado que prefieren, entre monarquía y república.

De Lluis ha explicado en una rueda de prensa que, si bien la iniciativa de organizar estas consultas fue de varias entidades cívicas de distintas localidades de Mallorca, la OCB decidió sumarse y brindarles su apoyo a raíz de que la Junta Electoral de Palma en relación con la convocada en Valldemosa, y la de Manacor sobre la de Artà, las prohibieran.

«Absolutamente alarmado» por ambas decisiones, el presidente puso la OCB a disposición del grupo impulsor y, para «dar cobertura» a las localidades implicadas y abrir la posibilidad de que se sumaran las que quisieran, comunicó a la Delegación del Gobierno concentraciones en los 67 municipios de Baleares, que amparen esas consultas bajo el derecho de reunión.

De las seis localidades donde se iban a celebrar consultas inicialmente, hasta ahora la cifra ha subido a once, que celebrarán las votaciones los días 6 y 7 de abril en lugares públicos destacados de cada localidad, salvo Valldemossa que será la primera y lo celebra este domingo, después de que se haya admitido el recurso pidiendo que se revocara la prohibición.

Por el momento habrá votaciones en Valldemossa, Artà, Alaró, Esporles, Llubí, Palma (7 de abril de 10 a 14 horas en la plaza Fleming), Pollença, Porreres, Santa Margalida, Sencelles y Sineu. Se podrán sumar localidades hasta el martes o miércoles que viene.

Los participantes deben ser residentes en el municipio y mayores de 16 años, pero la forma de comprobación de los requisitos será la palabra del participante, por una cuestión de protección de datos.

De Lluis ha hecho un llamamiento a participar «a todos los sectores con talante democrático, bien sean de pensamiento republicano o monárquico, más centralista o más descentralizado, de organizaciones sindicales y empresariales».

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«Es necesario que todos los demócratas digamos basta», ha reivindicado el presidente de la OCB, que ha insistido en que «lo que está pasando no va de monarquía o república, va de democracia». «No puede ser la laminación continua de los estándares democráticos que estamos sufriendo», ha asegurado.

Marina Llobera, del Ateneu Pollença, una de las entidades impulsoras, ha explicado cuál es la intención de organizar estas votaciones: «Poner sobre la mesa si queremos continuar teniendo una monarquía o una república, un debate que siempre le ha sido robado al pueblo, ya sea por medio de un pacto de despachos o de una abdicación exprés en 2014».

La finalidad es «simbólica». «No podemos pretender que sean datos ni homologables ni vinculantes, la intención es poner el debate sobre la mesa y reclamar que esto pueda ser un referéndum real», ha precisado.

Las convocatorias de Mallorca siguen la iniciativa de otros lugares de España donde ya se han hecho, empezando por Vallecas, y a la que se han sumado varias universidades públicas, como la propia UIB que la organizó el pasado día 27, ha recordado Llobera.

Otra de las impulsoras, en Artà, Aina Comas, ha detallado que se ha estipulado una fórmula homogénea de recoger los datos para poder dar un resultado coordinado una vez se hayan celebrado todas las votaciones.

Comas ha recordado que esta cuestión incluso se ha debatido en plenos municipales, como ocurrió en Artà. «Fue rechazada la propuesta pero es una temática perfectamente legítima», ha reivindicado.

Para Comas, esta consulta simbólica «es una herramienta para poner sobre la mesa este debate». Ha recalcado que «jurídicamente no son consultas, pero sí un ejercicio de democracia, participación y movilización ciudadana».

Dídac Alcalá, de los organizadores en Valldemossa, considera que los resultados serán importantes pero sobre todo será relevante el índice de participación. Ha insistido en que «lo importante es que todo el mundo participe» porque «es un camino que empieza desde la sociedad civil, desde abajo» y las consecuencias que debería tener se verán «si los poderes públicos miran hacia otro lado».