Sor María Juliana Calvo. | Bisbat de Mallorca

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Sor María Juliana Calvo, de Mallorca Missionera, ha vivido en primera persona la tragedia del ciclón en Mozambique y ha lamentado que «de las casas más humildes no queda absolutamente nada».

Según ha informado el Obispado de Mallorca en un comunicado, el ciclón Idai ha dejado a su paso «muerte y destrucción» y «las peticiones de ayuda se han multiplicado».

Asimismo, han asegurado que «los muertos podrían superar el millar» y «los daños son incalculables».

«Nadie imaginaba que el ciclón que venía sería de estas proporciones», ha lamentado la religiosa, superiora del Monasterio 'Mater Dei Ame Awe Muluku', en Nampula, (Mozambique).

En este Monasterio, las monjas, españolas y mozambiqueñas, acogen a unas 60 niñas internas. No obstante, esta situación ha hecho que la casa esté completamente desbordada.

A la tragedia se suma, según Calvo, los problemas de suministro. «Empieza a haber robos, y la luz ha subido un 500 por ciento», ha afirmado, a lo que ha añadido que «son diversos los factores que han agravado la situación». Por un lado el propio ciclón, de más de 300 kilómetros por hora y, por otro lado, «la situación de Beira, que se encuentra por debajo el nivel del mar y no puede desalojar las lluvias torrenciales».