La sede del Ibavi, con colas de personas que reclaman por haberse quedado fuera de las ayudas al alquiler que ofrece el Govern. | Jaume Morey

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Un total de 3.570 familias de Baleares están en estos momentos en lista de espera para que se les adjudique un piso de alquiler del Ibavi. El imparable ascenso del precio del alquiler en las Islas en los últimos años ha provocado este repunte de peticiones. Con respecto al primer año de la legislatura, el aumento ha sido espectacular y llega al 60 por ciento. En 2016, había 2.241 peticiones; apenas dos años después, la cifra llegaba a esas 3.570 familias de Baleares.

El problema con el que se encuentra el Govern es que no dispone de viviendas para dar salida a este notable aumento de la demanda. De hecho, el Ibavi dispone de 1.800 viviendas de alquiler que no darían servicio ni a la mitad de la demanda, en la hipótesis imposible de que todas ellas queden vacías de golpe.

63 viviendas, 2.500 peticiones

No es el caso. En la última oferta de pisos de alquiler, que tuvo lugar hace un año aproximadamente, salieron al mercado 63 viviendas pero el registro de demandantes tenía en ese momento más de 2.500 solicitudes.

El Govern se encuentra, además, con otro problema añadido porque muchos de esos pisos de su propiedad están ocupados por familias morosas que no pagan el alquiler. La mitad de los 1.800 inquilinos del Ibavi tiene algún recibo pendiente de pago. Hay casos extremos de ciudadanos que llevan hasta 20 recibos atrasados, es decir, casi dos años sin pagar la cuota. En esta situación se encuentran 278 familias y el Govern se ha marcado el propósito de recuperar el uso de estos pisos para dar respuesta a la creciente demanda.

El aumento de la demanda de viviendas del Ibavi guarda relación a su vez con el imparable incremento del precio del alquiler que se ha producido en las Islas en los últimos años. El Govern es consciente de que en estos momentos no puede hacer frente a la demanda de pisos de alquiler a precios razonables, por lo que el año pasado puso en marcha una línea de ayudas al alquiler privado que, en algunos casos, puede llegar al 50 por ciento del precio del alquiler.

El resultado gráfico de esta convocatoria se puede ver estos días en las oficinas del Ibavi, en Palma, donde hay colas de quienes han quedado excluidos para alegar en contra de su exclusión. Los datos del Govern muestran, también, un aumento exponencial de la petición de estas ayudas.

El Ejecutivo cerró 2018 con 4.909 peticiones, que suponen ayudas por valor de 7,4 millones de euros. En 2015, apenas 730 familias habían pedido acogerse a estas ayudas, a las que destinó 1,4 millones. El aumento en las peticiones guarda relación con el hecho de que el Ejecutivo ha subido hasta los 900 euros el precio máximo de los alquileres, precio que era de 600 euros hasta ahora.