Según enmarcan desde la Universidad, una «idea muy extendida» sobre la personalidad señala que «el orden en el nacimiento es determinante a la hora de modelarla» pero estudios recientes «han puesto en entredicho este planteamiento». | Pixabay

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Un estudio liderado por un investigador de la Universitat de les Illes Balears (UIB) ha concluido que, frente al mito, «los hermanos pequeños no son más arriesgados» que los mayores ya que, tal como aseveran, «no existe evidencia» de que «el orden en el nacimiento» influya en la propensión a asumir riesgos en la edad adulta.

Según enmarcan desde la Universidad, una «idea muy extendida» sobre la personalidad señala que «el orden en el nacimiento es determinante a la hora de modelarla» pero estudios recientes «han puesto en entredicho este planteamiento».

Desde la UIB, indican que aunque hay «un nuevo consenso en la comunidad científica» sobre el hecho que «el orden en el nacimiento no tiene efectos en la formación de la personalidad», todavía no se ha establecido la influencia que la posición que se ocupa entre los hermanos podría tener en la propensión a tomar riesgos, «al menos hasta ahora».

Sobre esto último, un trabajo publicado en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS)' por el doctor Tomás Lejarraga, director del Laboratorio de Ciencia de la Decisión de la UIB e investigadores del Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano (Alemania), la Universidad de Hannover (Alemania) y la Universidad de Basilea (Suiza) concluye que «tampoco hay relación entre el orden en el nacimiento y la preferencia por el riesgo».

Los investigadores han buscado evidencias de esta relación en encuestas, estudios experimentales y en personajes históricos reales.

Por un lado, se han usado datos la encuesta 'SOEP' del Instituto Alemán de Investigación Económica (DIW), una de las más antiguas que se hacen en Alemania. En más del 95 por ciento de los tests con los que se podría medir el efecto del orden de nacimiento no se han identificado efectos significativos. En aquellos casos que el orden del nacimiento podría resultar significativo, el número de tests que podían apoyar a la tesis que los hermanos pequeños toman más decisiones arriesgadas «era similar» al número de tests que indicaban el contrario.

Para complementar esto, los investigadores también se basaron en los datos del estudio 'Basel-Berlin Risk Study', uno de los intentos más exhaustivos que se han hecho para medir la preferencia por el riesgo, y que incluye entre otras medidas decisiones en las que se puede ganar o perder dinero real.

Los investigadores comprobaron que la gran mayoría de las medidas de conducta recogidas en el estudio «no mostraba ningún efecto creíble» del orden de nacimiento en la asunción de riesgos.

Finalmente, también se estudió una muestra de exploradores y revolucionarios destacados, dos elecciones de vida particularmente ariesgadas, para comprobar qué posición ocupaban entre sus hermanos. En este caso, dicen, «las conclusiones apuntan en la misma dirección: los hermanos pequeños no son más arriesgados que los primogénitos».