Elecciones autonómicas 2019

Jaume Font, el populista incombustible

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Jaume Font es el candidata del PI al Govern en las elecciones de mayo de 2019.

Jaume Font es el candidata del PI al Govern en las elecciones de mayo de 2019.

05-03-2019

Jaume Font es el candidato de Proposta per les Illes (PI) a la presidencia del Govern en las elecciones autonómicas del próximo 26 de mayo. Toda sociedad genera intelectuales, profesionales, empresarios y unos pocos que han nacido con voluntad de líderes y que rezuman esta vocación de conducir a su pueblo por todos sus poros. Este es el caso de Font.

Hijo de empresario, le llaman Jaume 'Pato' por el restaurante fundado por su padre. Estudió en el Institut Berenguer d'Anoia de Inca. Pero lo suyo no era ni el acaparar títulos académicos ni plantearse oposiciones. Font es la gente que le rodea. Siempre, desde chaval, ha sabido convertirse en el reflejo y en la punta de lanza de los que piensan como él y que, tarde o temprano, acaban por considerarle su jefe. Es un autonomista de tomo y lomo. Le falta un casi nada para ser nacionalista.

En 1983 ya era concejal de su pueblo por Convergència Poblera. Gabriel Cañellas se fijó en él (era su otra cara del espejo populista) y le integró en el PP. Se convirtió en un pilar regionalista, de defensa de los intereses de Baleares dentro de su nuevo partido.

Su gente le seguía, hasta el fin del mundo si hiciese falta. Salió elegido alcalde de Sa Pobla en 1991 y dos años después fue promovido a senador. En Madrid tomó conciencia de la discriminación que sufren las Baleares y protagonizó algún debate antológico con el socialista de Llucmajor Antoni Garcías en un perfecto 'castellquín' compartido, que dejó boquiabiertas a sus señorías mesetarias.

Tras la caída de Cañellas logró el aprecio de Jaume Matas, que admiraba su capacidad para cosechar votos. En 2003 fue conseller de Medi Ambient de aquel Govern que acabó como el rosario de la aurora, con Matas largándose a América. Font tuvo que tragar sapos.

Los asumió por lealtad a Jaume. Acabó imputado en el oscuro 'caso Pla Territorial'. Y en esto se hizo cargo del PP el caimán José Ramón Bauzá, que quiso eliminar a la vieja guardia. Humilló a Font y le enseñó la puerta. Finalemente, Font fue desimputado.

Pero el populista incombustible sacó fuerzas de donde no las había y fundó la Lliga Regionalista. Y en las elecciones del año 2011 sacó 12.000 votos. Todo un éxito.

Font adquirió el restaurante Espanyol de Inca y trabajó duro. Luego unió su Lliga con la Convergència de Pep Melià y fundaron el PI: obtuvieron tres diputados. Y dentro de dos años pueden ser una imprescindible bisagra en una tierra harta de bandazos.

Ahora vuelve a presentarse a las elecciones autonómicas con la finalidad de lograr un buen resultado que le permita ser decisivo en el próximo Govern balear y en Madrid, ya que para dar su apoyo a otras formaciones políticas tendrá que tener la garantía de que Madrid dejará de 'maltratar' a las Islas.

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