El Colegio de Médico de Baleares ha condenado este viernes la agresión verbal y las amenazas contra una médica así como la agresión física a un celador por parte de un paciente que tenía programada una intervención un el Hospital de Son Espases. | Redacción Local

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El Colegio de Médico de Baleares ha condenado este viernes la agresión verbal y las amenazas contra una médica así como la agresión física a un celador por parte de un paciente que tenía programada una intervención un el Hospital de Son Espases.

La médica, especialista en anestesiología, sufrió los insultos y amenazas del paciente mientras que el celador, además de los insultos, recibió golpes en la cara que le ocasionaron herida sangrante, ha precisado el órgano colegial en una nota.

La presidenta del Colegio de Médicos, Manuela García Romero, ha hecho llegar el apoyo de la institución colegial a la doctora agredida y ha mostrado su rechazo y la repulsa por este nuevo ataque a profesionales sanitarios.

Los hechos ocurrieron el jueves por la mañana, antes de una intervención quirúrgica programada a un paciente, que ya mostró su agresividad con amenazas e insultos hacia los profesionales que le atendían.

Tras la intervención, dicho paciente volvió a mostrarse violento y, aunque los profesionales intentaron calmarlo, comenzó a proferir insultos y amenazas de muerte contra ellos.
La anestesista fue zarandeada y al celador le clavó las gafas en la cara de un puñetazo, lo que le causó heridas.

Los servicios de seguridad del hospital lograron contener la actitud del paciente.
La institución colegial se personará como acusación particular en este caso, en defensa de la colegiada atacada, que interpondrá denuncia contra el paciente que la agredió.
El Observatorio de Agresiones del Colegio de Médicos de recogerá esta nueva agresión y efectuará un seguimiento del caso, como hace habitualmente cuando tiene conocimiento de actos violentos contra profesionales médicos.

La agresión a un profesional de la sanidad pública en ejercicio de sus funciones está tipificada como atentado a la autoridad en el Código Penal, con penas de hasta 4 años de cárcel.