La Ley de Vivienda y la de Alquiler Turístico, aprobadas por las consellerías de Territori y de Turisme, tenían como objetivo final una rebaja en el precio de los pisos. | PILAR LOZANO

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La Conselleria de Territori ha iniciado un plan de inspecciones a los bienes de entidades bancarias, fondos de inversión y grandes inmobiliarias ante la sospecha de que están ocultando sus pisos vacíos. Ello significa que están incumpliendo la obligación de incorporar estos inmuebles al registro de viviendas desocupadas del Govern para que el Ejecutivo lo pueda alquilar a precios tasados.

La Ley de Vivienda obligaba a los grandes tenedores a inscribir sus pisos vacíos en el registro del Govern en el plazo de tres meses. Ya ha pasado ese tiempo y se han incluido un total de 859 viviendas, un a cifra muy inferior a las estimaciones realizadas por el Ejecutivo.

Las primeras previsiones apuntaban a unas 3.184, si bien el Govern reconoció que eran unos cálculos optimistas.

El Ejecutivo ha contado con la colaboración de 45 entidades que sí han registrado los pisos vacíos, pero en el Ejecutivo sospechan que hay muchas más que han eludido su obligación.

Se señala, especialmente, a grandes fondos de inversión que adquieren viviendas con fines especulativos y que las tienen retenidas hasta que pueden venderlas a un precio que multiplica el coste inicial.

«Nuestro objetivo no es acaparar viviendas para que el Govern las alquile, sino que esas viviendas retenidas salgan al mercado», explicó el conseller de Territori Marc Pons. El responsable de la Conselleria añadió que su departamento prefiere que los propietarios de los pisos las saquen directamente al mercado de venta o alquiler sin que se necesite la intermediación del Govern.

En paralelo al plan de inspecciones, el Govern ha iniciado la revisión de las 859 viviendas ya inscritas para determinar cuáles se pueden alquilar directamente y cuáles necesitan ajustes.

Este trabajo se ha retrasado debido a la tragedia de Sant Llorenç ya que los técnicos de la Conselleria tuvieron que desplazarse a la zona para hacer la valoración técnico de los daños ocasionados por la riada en las viviendas de esta zona. Una vez finalizadas las labores de revisión en ese municipio, se retomarán los trabajos en el registro de viviendas vacías.

Marc Pons explicó, además, que en la Conselleria se está haciendo un trabajo cartográfico para superponer las viviendas conseguidas con la demanda de vivienda en cada una de las zonas de Balears, incluido un detalle por barrios en Palma. A partir de este trabajo se cruzarán los datos para establecer los criterios de adjudicación de viviendas a un precio de alquiler tasado por el Govern.