Los embalses se llenaron a principios de 2017, pero al acabar el año la situación había empeorado mucho. | Redacción Local

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El final del verano y sobre todo el principio del otoño han sido especialmente lluviosos en la Isla y, en consecuencia, los embalses se encuentran en estos momentos al doble de la capacidad que tenían hace un año. En su conjunto, el Cúber y el Gorg Blau almacenan 7,873 Hm3 de agua, que supone el 65,57 por ciento de su capacidad, mientras que en noviembre del año pasado estaban al 33 por ciento, según fuentes de Emaya, muy lejos del 100 % alcanzado a principios de año 2017.

En concreto, el Cúber está al 43,34 por ciento de su capacidad después de hacer subido su nivel 86 centímetros desde el lunes 29 de octubre. Por su parte, el Gorg Blau está más lleno, al 79,60 por ciento, y ha subido 104 centímetros desde ese mismo día.

Desde la empresa municipal se destaca, además, que este crecimiento continuo tiene lugar mientras se extraen entre 400 y 500 litros de agua por segundo desde el pasado mes de marzo. La situación, por tanto, es muy distinta a la de hace un año, cuando Emaya decidió a principios de noviembre empezar la reducción gradual de la extracción de agua de Cúber y el Gorg Blau hasta pararla del todo en cuestión de unos días.

En consecuencia, la empresa municipal tuvo que incrementar la compra de agua desalada a Abaqua a partir de ese momento. La supresión del agua embalsada se compensó también con una mayor extracción de agua de los pozos.

La situación de este año es también mejor a la de noviembre de 2016, cuando los pantanos estaban al 26 por ciento de su capacidad y el consumo de la ciudad se tuvo que satisfacer con agua comprada y de los pozos. Un año antes, en 2016, los embalses rondaban el 43 por ciento de su capacidad, por lo que la situación de este año es la mejor de, al menos, los últimos tres años. Y sigue lloviendo.