El Ajuntament cuenta con un servicio de acogida y apoyo para las mujeres que sufren la violencia de género. | Ana Largo

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El Servei d’Acolliment Municipal a Víctimas de Violència de Gènere (SAM) se crea en el año 1989 para prestar a estas mujeres una atención profesionalizada e imprescindible para afrontar esta lacra social. El servicio persigue que estas personas pasen de ser víctimas a ser supervivientes.

El concejal de Igualtat de Cort, Aligi Molina, y el jefe de sección de Igualtat, Antoni Colom, explican que este servicio ofrece acogida, atención social y psicológica, promoción formativo-laboral y apoyo socieducativo a estas mujeres y sus hijos. En el caso de no necesitar una vivienda, se ofrece un servicio integral de atención ambulatorio.

El SAM cuenta con una casa de acogida, con 30 plazas, y cuatro pisos tutelados, con otras 20. El año pasado, por ejemplo, acogió a 39 mujeres y 22 niños, «y es que los menores son tan víctimas como las madres y suponen hasta el 40 % del total», reconoce Colom. Para ellos hay un programa educativo. En estos momentos en la casa de acogida residen doce mujeres y seis menores y en los pisos hay tres mujeres con cuatro niños.

Cort trabaja para trasladar la casa de acogida a un edificio municipal y destinarán 350.000 euros a comprar nuevos pisos.

Para acceder a este servicio, aclara Colom «no es requisito haber presentado denuncia, aunque un 72,6 % de las mujeres sí habían denunciado la última agresión». Otro dato que revela la desprotección de estas personas es que en un 73,1 % de los casos están en el paro. Además, más de la mitad de los ingresos, el 57 %, se realiza de forma urgente.