Las huelgas del Centro de Control de Marsella están afectando a todo el tráfico aéreo europeo y balear desde marzo. | Rafael_Garcia_Sanchez

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Mallorca afronta la temporada de verano con el mayor número de huelgas de controladores de toda su historia. La preocupación es generalizada a nivel empresarial y del propio Govern, por entender que afecta directamente a la principal industria de la Isla, el turismo, a los propios ciudadanos y a la economía.

Eurocontrol también muestra su preocupación y entiende que tanta proliferación de huelgas de controladores aéreos por motivos laborales tiene que regularse a nivel de toda Europa.

El centro de control que más problemas genera es el de Marsella, que desde marzo lleva convocadas más de cinco huelgas, la última este fin de semana. Desde 2010, Francia acapara el 66 % de las convocatorias de huelga de controladores aéreos en Europa, sin que ningún Gobierno haya podido actuar para cambiar esta dinámica.

El director regional de Enaire en Balears, Antoni Planells, señala que «el inicio de la temporada de verano a nivel aeronáutico está siendo complicado. Los contactos entre Enaire y Eurocontrol son continuos, ya que se necesita la máxima coordinación para buscar alternativas y programar rutas para evitar pasar por los espacios aéreos afectados por huelgas y restricciones».

Planells reconoce que al centralizarse el mayor número de huelgas en Marsella «el impacto es superior, ya que se trata de un espacio aéreo colateral al español por el que tiene que pasar el mayor tráfico procedente de los principales mercados emisores a Mallorca, caso del Reino Unido y Alemania».

El volumen de tráfico está superando todas las previsiones en Son Sant Joan, de ahí que cualquier distorsión tiene un efecto multiplicador en Mallorca.

Otro problema añadido, son las convocatorias de huelgas de los sindicatos pilotos. Vueling y Ryanair, en este sentido, van a marcar la pauta a lo largo de los meses de temporada alta, de junio a septiembre.